miércoles, 28 de septiembre de 2016

28 de septiembre: ¡Exijamos aborto libre, legal, seguro y gratuito!

Por Secretaría de la Mujer

Cada 28 de septiembre se realizan acciones a favor de la despenalización del aborto,  ya que a pesar de que en muchos países se avanzó en materia de legislación en otros la discusión no avanza o retrocede. Este último es el caso de Honduras dónde cada año aumentan los abortos clandestinos en condiciones insalubres, abortos  que son razón de muerte o cárcel para miles de jóvenes.

sábado, 17 de septiembre de 2016

En el día del docente hondureño; nada que celebrar y mucho por qué luchar


Mural censurado por Marlon Escoto en el Central Vicente Cáceres

La contrarreforma educativa que ha impuesto Marlon Escoto, ha sido dañina para todo el sistema educativo, nadie se come el cuento que con la manipulación estadística y mediática se puede esconder la penosa realidad. Hoy que conmemoramos el día del maestro hondureño, no quedan ánimos para celebrar, no es que la dignidad intrínseca de nuestro trabajo haya desaparecido, lo que cambió diametralmente es el trato al profesor, los niveles de explotación y represión que vivimos no tiene precedentes en el pasado reciente.

jueves, 15 de septiembre de 2016

¡Por una segunda independencia encabezada por los trabajadores!

Por una segunda independencia, construyamos el partido obrero y revolucionario
La solución a los problemas cada vez mayores que tenemos los trabajadores no va a venir de la mano de quienes gobiernan para el FMI, las transnacionales y empresarios, atacando a los trabajadores. En sus tres años de gobierno ilegítimo, JOH se ha dedicado a cumplir este mandato del imperialismo al pie de la letra, claramente con la ayuda de los partidos que se dicen de “oposición”. Y hoy día, el plan colonial y burgués es darle continuidad a la privatizaciones, concesiones, despidos, hambruna y muerte del pueblo, por medio de la ilegal reelección presidencial, a la cual el PST se opone rotundamente.

Para superar la profunda crisis que padece el pueblo hondureño, es fundamental que los trabajadores rompamos la dependencia y el sometimiento con el imperialismo norteamericano. Así como ocurría durante la Colonia, hoy el imperialismo nos despoja de nuestros recursos y roba lo que debería ir para los trabajadores y el pueblo hondureño, por medio de los Organismo Financieros Internacionales y tratados de libre comercio. Y para hacerlo el imperialismo cuenta con lacayos, como JOH, que gobierna para sus intereses, a cambio de una porción del botín.

Los trabajadores tenemos que expulsar de nuestro país al imperialismo y sus sirvientes. Convencidos estamos que solo la clase trabajadora puede llevar a cabo la segunda independencia, acompañados de los campesinos y los estudiantes. Nada nos ata al imperialismo, no tenemos ningún interés común con él. Así, con un gobierno obrero, campesino y popular, podremos imponer un plan económico al servicio de solucionar nuestras necesidades.

Este plan económico de los trabajadores pasa por el no pago de la deuda externa que compromete nuestro futuro, y destinar esos miles de millones de dólares a salud, trabajo, vivienda y educación etc. Para alcanzar una segunda independencia hay que recuperar los sectores más importantes de la economía, hoy privatizados. El agua potable, la energía eléctrica, las carreteras, las minas, las telecomunicaciones, los ríos, la seguridad social y la educación debe ser estatizados y puestas bajo control de los trabajadores.  Esos sectores no pueden seguir al servicio del enriquecimiento de los empresarios locales y extranjeros, deben funcionar al servicio de las necesidades reales del pueblo pobre hondureño.

 Por eso en el PST hemos dicho que el primer paso para cumplir esta tarea pasa por organizar una Gran Coordinadora Nacional Obrera, Campesina, Indígena y Popular contra la reelección, que se ponga al servicio del pueblo, luchando contra el plan burgués inmediato que es la continuidad del disque presidente, pero teniendo claro que en perspectiva las tareas residen en acabar con el imperialismo y derrocar el gobierno de JOH por medio de la movilización popular. Pero para cumplir esta tarea, los trabajadores debemos tener al frente a una organización independiente y revolucionaria que tenga como objetivo la liberación nacional y social. Necesitamos una revolución obrera y socialista para una segunda y definitiva independencia. Desde el Partido Socialista de los Trabajadores PST-LIT-CI nos ponemos al servicio de la construcción de esa organización, y hoy día les invitamos a unirse a nuestras filas.

¡Para recuperar la soberanía, No al pago de la deuda externa!
¡Por una Coordinadora Obrera, Campesina, Indígena y Popular contra la reelección!
¡Fuera JOH, lacayo del imperialismo norteamericano!
¡Por una segunda independencia, construyamos el partido obrero y revolucionario!

15 de septiembre de 2016.



martes, 16 de agosto de 2016

POR UN FRENTE NACIONAL CONTRA LA REELECCIÓN

QUE DEFINA UN PLAN DE LUCHA EN UNA ASAMBLEA POPULAR NACIONAL

Por donde se mire, las posibilidades de impedir la reelección en el Congreso Nacional y en la Corte Suprema, son escasas, sino es que nulas. La oposición no tiene el número de votos necesario (86 votos) para aprobar ni el plebiscito ni la moción de LIBRE que busca interpretar los artículos pétreos. El Partido Nacional tiene todo el poder a su favor para aplicar el ilegal fallo de la Sala de lo Constitucional y proceder a reelegirse.

miércoles, 10 de agosto de 2016

MEU: lecciones de una lucha estudiantil


Movilización estudiantil 10 de julio 2016 Tegucigalpa
Por Carlos A. Lanza











Ha concluido la segunda etapa de la lucha estudiantil, la primera fue la llamada etapa del “Pre-dialogo”, a esta última se le conoce como la etapa del “Diálogo”. Ambos procesos dejaron lecciones valiosas no sólo para el movimiento estudiantil del país, sino para el conjunto del movimiento popular. Me propongo, en este trabajo, extraer algunas lecciones de esta gesta que con buen tino, el historiador Guillermo Varela denominó “La primavera hondureña”. Advierto que estas opiniones las he construido desde afuera del conflicto, si bien es cierto, estuve cerca de los acontecimientos, no puedo afirmar que los viví desde adentro, digamos que fui un militante solidario, un encapuchado del pueblo que se contagió con la rebeldía estudiantil, creo que eso me da la autoridad moral para esbozar estas lecciones que pueden ser enriquecidas o debatidas por docentes y estudiantes que vivieron con toda intensidad esta memorable lucha.

1. La victoria más grande de esta lucha es la fortaleza estudiantil.
La ganancia de este movimiento no reside en los acuerdos firmados, de ello hablaré más adelante, la victoria más importante está en la fortaleza organizativa del movimiento, su beligerancia y su unidad en medio de las diferencias. El MEU salió fortalecido y está fortalecido, tiene capacidad de revertir cualquier maniobra de las autoridades universitarias y prueba de ello es que el jueves 4 de agosto, algunos docentes quisieron imponer una “Tabla valorativa” cuestionada en los acuerdos firmados, el MEU sólo llamó a un plantón frente al Edificio Administrativo y todo se resolvió. Este hecho nos habla de un MEU con autoridad, que se hace respetar y que tiene capacidad de respuesta. Esta fortaleza de la que hablo es la que puede garantizar la victoria definitiva en relación a los acuerdos firmados.


2. Los acuerdos son buenos pero pudieron ser mejores
Creo que en el “Pre-dialogo” como en el “Diálogo” los estudiantes avanzaron, lograron acuerdos importantes, incluso alcanzaron acuerdos más allá de lo que se habían propuesto pero la coyuntura daba para ir más lejos, así lo hice ver en un artículo que publiqué bajo el título “UNAH: después de la firma, ¿cuál es la perspectiva? Con todo respeto a la conducción del MEU creo que golpearon fuerte pero pudieron noquear en la firma. Es cierto que la firma del acuerdo más grandioso no garantiza nada porque también puede ser incumplido, pero nos pone en mejores condiciones para luchar y exigir su cumplimiento. Puntualmente, creo que en la firma de los acuerdos pudo quedar establecida la derogación definitiva de estas normas académicas neoliberales y antidemocráticas. Ahora la moneda está en el aire, las autoridades se jugaran a realizar un maquillaje de estas normas, pelearan porque en ellas quede la sustancia de lo más retrogrado y lesivo para la comunidad universitaria. Esa mesa será sumamente incomoda, las autoridades alegarán permanentemente que lo que el MEU propone no es parte de los acuerdos, en fin, vendrá una etapa de boicot y enredos que pudo facilitarse si los acuerdos hubiesen sido más claros y contundentes como la coyuntura lo dictaba. La ventaja que tiene el MEU es que todavía puede resolver con la lucha lo que no pueda resolver en la mesa. Por eso no insisto en afirmar que la victoria más grande de este movimiento está en su fortaleza organizativa y su capacidad de movilización.


3. Democracia estudiantil con métodos obreros.
La asamblea es un método clásico de la clase obrera, es el espacio donde la base decide, controla y dirige su lucha. El MEU asumió el método de la asamblea y la consulta a la base como el método privilegiado para tomar las decisiones más trascendentes como aquella donde se le preguntó a la base si continuaban en la lucha o retornaban a clase en momentos en que se anunció el cierre del Período Académico para la Carrera de Odontología. Sé que presionados por la lucha, hubo sectores dentro del MEU que quisieron abortar la democracia estudiantil, pero afortunadamente la decisión de que la base decidiera puso orden en la toma de decisiones. La democracia estudiantil fue la que permitió llegar lejos en esta lucha. Creo que se debe mejorar la toma de decisiones con los Centros Regionales, existe la tendencia a que la universidad central se atribuya el derecho de decidir por las regiones, esto debe superarse porque las regiones tienen una asentada trayectoria de lucha que debe respetarse. Ninguna diferencia en la lucha debe ser motivo para imponer antidemocráticamente una decisión. Por ahora me quedo con lo progresivo de esta democracia que permitió organizar a todas las facultades de la UNAH en todos los espacios donde funciona; este es un hecho inédito que nunca habíamos visto en las últimas décadas; por lo menos, puedo decir con certeza, que ningún frente estudiantil de derecha o de izquierda había logrado hacerlo. El MEU, indudablemente, es la nueva FEUH, le faltará aún aquel carácter revolucionario de la FEUH de los años setenta y Ochenta. Pero se trata de vivir coyunturas y aprender de ellas y el MEU lo está haciendo. Se requiere de un sostenido proyecto de formación política.


4. Una gran oportunidad para la reorganización docente en la UNAH
Después de un largo período de sometimiento y donde los docentes fueron indiferentes ante lo que ocurría en la UNAH, empezamos a visibilizar, al calor de la lucha estudiantil, a un sector de académicos serios, valientes, comprometidos y sensibles que me llenaron de orgullo. Un auténtico académico tiene que ser coherente: el procesamiento racional del mundo y de la vida debe ser el soporte para su percepción crítica de la realidad. Ha dado vergüenza como académicos de renombre que antes destacaban por su lucidez y compromiso, hoy razonaban como idiotas aferrados a las faldas de un poder que se regodea en la mediocridad. Creo que este es el momento para que los docentes conscientes de todas las facultades organicen un fuerte movimiento de oposición para acabar junto a los estudiantes con este proyecto de universidad que niega el desarrollo de la ciencia y la cultura.


5. La lucha continúa y el movimiento popular no lo entiende.
Más allá de los comunicados y los encendidos discursos en los mítines, las organizaciones del movimiento popular fueron incapaces de gestar un movimiento de solidaridad plenamente orgánico con el MEU. Esta no era cualquier lucha, ha sido el combate más feroz contra la implementación del modelo neoliberal en la educación superior. El magisterio no lo pudo detener este lesivo proyecto en el sector Medio porque casi nunca pensó en la educación, pensó en sus beneficios, pero estos muchachos perdieron hasta un período académico para detener este monstruo del neoliberalismo, no lo han eliminado pero por ahora consiguieron pararlo. La lucha sigue y no podemos dejar solo a estos muchachos y muchachas. Ahora se abre la batalla en la mesa para sostener estos acuerdos, el MEU tendrá que recurrir a la movilización porque el virus del neoliberalismo sigue allí y porque esas autoridades universitarias son enemigas de una universidad pública, popular y democrática. El movimiento popular está en la obligación de gestar un gran movimiento de solidaridad para defender nuestra universidad, el MEU tiene esa claridad pero las organizaciones del pueblo no entienden aún lo que nos estamos jugando en la UNAH.
                                                                                                                              8 de agosto de 2016