jueves, 31 de mayo de 2012

UPN: Persecución política y violación de Derechos Humanos

Por Carolina Vallejo

Antecedentes 

Lo que hoy conocemos como Universidad Pedagógica, es una conquista del pueblo, a través de la lucha estudiantil en la segunda mitad de la década de los 80s. Sin embargo, esa lucha fue traicionada por los que han venido administrando esta casa de estudios superiores, la convirtieron en el laboratorio de la privatización del sistema educativo nacional y en su hacienda personal, al punto que los órganos de gobierno, -incluyendo la rectoría- son a lo sumo equipos de ejecución de los intereses, de quienes movidos por olfato del lucro pretenden convertir el patrimonio del pueblo hondureño, en una empresa comercial.
La denuncia de este fenómeno, ha sido el que hacer fundamental del movimiento estudiantil en los últimos años, y las consecuencias no se han hecho esperar, cual fiera acorralada, el grupo dirigido por Dagoberto Martínez, director ejecutivo de la FUNDAUPN, desató una brutal envestida contra los dirigentes estudiantiles que no nos acomodamos a los medios de cooptación empleados. Para ello, impusieron en las vacaciones de fin de año de 2005, un Reglamento de Régimen “Académico” para controlar y destruir el movimiento estudiantil. La mecha era tan corta, que, en mayo de 2007, expulsaron uno de los dirigentes estudiantiles, violando totalmente sus derechos.

Hace un año, tres compañeros fueron objeto de amenazas de expulsión, por participar en una acción de la resistencia, haciendo constar en su expediente que se debía a llamados a la insurrección contra las autoridades y causar daños a la institución, por tanto, de otra no se salvarían. Su objetivo era instalar un detonante, para sembrar el terror, o un autopase, para ejecutar su plan en cualquier momento. 

Calumnias, difamaciones y expulsiones  

Los medios de comunicación escritos y televisados de los grupos de poder, presentaron los hechos del día miércoles 7 de marzo, a partir de las declaraciones de las autoridades y no se tomaron la molestia de entrevistar a los estudiantes, por eso, sus artículos y comentarios están llenos de calumnias, que no tiene caso citar. Lo que sucedió ese día fue que, los estudiantes de la universidad realizaron un plantón pacífico, contra la aplicación de la Ley Fundamental de Educación y contra las reformas a la Ley del INPREMA. Por eso, la acción no fue en la Universidad propiamente, sino, en la calle entre la Universidad y el INPREMA, hasta que la Policía Nacional reprimió y obligó a los estudiantes a refugiarse de los gases lacrimógenos y agua lanzada por la tanqueta en el parqueo de la Universidad. La violencia policial fue tal que, con bombas 
lacrimógenas incendiaron un auto móvil de una docente de la universidad y muchas personas afectadas por el gas tuvieron que ser atendidas por la Cruz Roja. 

En cuanto a los hechos que imputan las autoridades se trata de una falsedad de la realidad de pies a cabeza, para empezar, los compañeros expulsados no estaban en la actividad y en el caso de Erlin Gutiérrez, estaba en su casa, Kely Núñez no supo de la actividad, sino, hasta que estaba en desarrollo y se sumó como la mayoría de los estudiantes.

 ¿Por qué los expulsan? 

Las autoridades de la UPN, ahora tiene un serio problema y es demostrar una cadena de mentiras. Usando sus argumentos, –que de hecho, representan una condena anticipada, porque están hechos a la medida de su tribunal- deben responder a las siguientes preguntas ¿Donde está la desobediencia intencional y manifiesta a las autoridades de la UPNFM? ¿En qué se fundamenta la supuesta  realización de actos que comprometen el nombre de la UPNFM o de la asociación de estudiantes, en beneficio personal? ¿Cómo es que suspendieron las labores para la realización de tal actividad? ¿En qué momento incitaron a los estudiantes a sublevarse en contra las autoridades o contra las normas establecidas, si, ni siquiera estaban? ¿De qué forma, estos compañeros denigran la universidad? La respuesta, es que no pueden demostrar nada, en cambio los estudiantes sí puedes demostrar que no formaron parte de ninguno de estos hechos por los cuales les imputan. En ese sentido, las acciones de las autoridades de la Universidad Pedagógica, de violarles sus derechos, empezando por el derecho humano al debido proceso y encima difamarles causando diversos daños, va más allá de la mala fe, son actos constitutivos de delito en perjuicio de ambos estudiantes. 

Persecución y maniobras

La única explicación de este caso, es que se trata de la más evidente de las persecuciones, donde la discusión legal no lo es todo. ¿Por qué se ensañan contra estos dos compañeros? ¿Qué relación tienen las expulsiones con la política represiva del gobierno? Como lo señalamos anteriormente, en este caso hay una implicación directa de los aparatos represivos del Estado, y los medios de comunicación controlados por la oligarquía. Los primeros, causaron los daños físicos y los segundos ejercieron presión a las autoridades para que sancionaran a los estudiantes, justo, lo que necesitaban para ejecutar la siguiente parte del plan. 

Por tanto, no se trata de una improvisación, o de un error de dedo, por ejemplo: al día siguiente de los hechos la Dirección de Servicios Estudiantiles, reunió a los dirigentes estudiantiles y prácticamente les anunció lo que harían, y no fue sino, hasta el fin del período cuando se les notificó de la expulsión, pese a que anteriormente ambos estudiantes habían solicitado por escrito la revisión de su expediente, a lo que, el propio rector David Orlando Marín respondió, asegurando que el Consejo Directivo no se había pronunciado. La sorpresa es que, la resolución había sido emitida hacía varias semanas y se cuidaron de no convocar a la representación estudiantil, para esconder la información. Todo, con el objeto de asfixiar la reacción de los estudiantes y en caso de que respondieran con acciones, que el período de vacaciones los desgastase. 

Sin democracia no puede haber Autonomía

La universidad controlada por un grupo que se ha cristalizado en el poder y desde entonces mantiene en constante zozobra a los docentes y empleados -mayoritariamente interinos, para mantenerles sometidos-; el nombramiento de las autoridades se da mediante una corriente única, denominada Comunidad Universitaria -conocida en el medio como la “aplanadora”-, ideológicamente se sostiene inventando enemigos externos permanentemente; prohíbe la organización de los docentes, destruyó el sindicato y destruye la organización estudiantil, cercenando los derechos a la organización y reunión, y en este caso a la educación y protesta, derechos que, son reconocidos por la Declaración Universal de los Derechos Humanos; solo para mencionar un par de ejemplos. 

En un régimen administrativo como este, la búsqueda de autonomía solo sirve para otorgar plenos poderes a esa cúpula, en el campo académico, político, pero sobretodo, económico. La autonomía es el último peldaño, para tener totalmente el sartén por el mango, por eso se unieron a las universidades privadas en el G19, contra la Ley de Educación Superior y le han declarado la guerra al magisterio nacional, después de proponer a la Secretaría de Educación, el paquete de contrarreformas educativas. En este último punto, es necesario afinar que el único tema de interés para ellos es el INPREMA, ya que los docentes con mayor jubilación, son justamente ellos, por eso, desde su espacio en el gremio, golpean en ese punto y se aseguran de desarticular la FOMH.  

Qué hacer 


En este caso todo está permitido, excepto no hacer nada, si las autoridades creyeron que los estudiantes se quedarían de brazos cruzados, cometieron un grave error de cálculo. Si bien, no disponemos de todos los recursos con los que ellos si cuentan. Tenemos lo principal, la seguridad que la razón nos asiste y que entre más se agudicen sus ataques, mayores motivos tendremos para continuar, mayor sentido tendrá nuestra organización y lucha. Mas esta organización, debe llevar como catalizador la política de Autonomía Estudiantil, que permita a las Asociaciones de Estudiantes y los Frentes Estudiantiles plena independencia, para decidir su destino y defender la educación pública. Desde el FES hemos dado el primer paso, elaborando una propuesta de estatutos y reglamentos estudiantiles, la tarea siguiente es discutirlos y aprobarlos, mediante la participación de todos y todas. Por eso exigir el reintegro inmediato y sin condiciones de Kely y Erlin, no solo es un deber de todos los estudiantes, es también un salto en ese proceso organizativo e independencia. En estas condiciones, los estudiantes “no tenemos nada que perder, excepto las cadenas”.