martes, 22 de enero de 2013

ELECCIONES PRIMARIAS E INTERNAS 2012 FRAUDE Y CONSOLIDACION DEL OFICIALISMO y DEL BIPARTIDISMO

Por Tomás Andino

El domingo 18 de noviembre de 2012 se celebraron elecciones primarias e internas en los partidos Liberal, Nacional y LIBRE. Esas elecciones fueron de mucha importancia porque decidieron la relación de fuerzas a lo interno de los partidos. Sin embargo, lejos de ser una fiesta democrática, esas elecciones fueron una verdadera pesadilla “estilo Honduras” que augura lo que puede ocurrir en las elecciones generales de 2013.


Irregularidades en el preludio

Previo al proceso electoral interno y primario se presentaron irregularidades como las siguientes: a) De los tres partidos que fueron a contienda, sólo dos eran miembros plenos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), desde donde tuvieron acceso a las decisiones claves del proceso,  siendo excluido LIBRE del mismo; b) hubo irregularidades en los preparativos de todos
los partidos participantes, como borrones y sustituciones “de dedo” en las planillas hechas por los líderes de las corrientes; desaparición de planillas; rapto de tarjetas de identidad que después aparecían por miles en casas de activistas; exclusión injustificada de movimientos internos; traslados ilegales de electores de una municipalidad a otra, entre otros; y, c) se crearon movimientos internos artificiales en el Partido Nacional, como los movimientos de Victor Barnica, Eva Fernández y Loreley Fernández, para ayudarle al oficialismo a tener mayoría de representantes de movimientos internos en las Mesas Electorales Receptoras y en los Tribunales Municipales y Departamentales Electorales.

El fraude evidente


En cuanto al proceso electoral en sí, los indicios de fraude fueron tan graves, y a la vez tan visibles, que hundieron la credibilidad del proceso electoral con niveles de escándalo nacional e internacional. El propio TSE admitió en una conferencia de prensa, la existencia de irregularidades en más de 1400 actas producto de adulteraciones mal intencionadas, introducción de votos, etc. de lo cual responsabilizó a los representantes de los partidos políticos.

Sin embargo, si bien es cierto que los partidos fueron responsables de los problemas en las Mesas Electorales Receptoras, el conteo global de los resultados es una responsabilidad del TSE, y este, pese a admitir que hubo irregularidades, no procedió al reconteo de votos urna por urna o a la repetición de las elecciones en los lugares donde se presentaron las denuncias más graves, como era lo procedente, sino que dio el visto bueno a los resultados, con lo cual el TSE terminó sumándose al fraude que había denunciado.

El gran beneficiario: el oficialismo


Los resultados tendieron a favorecer claramente a los candidatos oficialistas de los partidos Nacional y Liberal: Juan Orlando Hernández y Mauricio Villeda Bermúdez respectivamente, como puede verse en el siguiente cuadro.




Juan Orlando Hernández se benefició de los recursos económicos que otorga el control  del Congreso Nacional y también se benefició del chantaje del gobierno de Porfirio Lobo a los sectores más pobres de la población, ya que sus funcionarios amenazaban con quitar el “Bono Diez Mil” a quienes no apoyaran la candidatura oficialista. En el caso del Partido Liberal, era notorio desde la campaña electoral el interés de la prensa burguesa de levantar el perfil del candidato Mauricio Villeda, fortaleciendo su débil imagen, lo que obedece al desesperado intento de un sector de la oligarquía por conservar el bipartidismo liberal-nacional. Para muestra un botón: cuando el TSE llevaba escrutadas 4,099 mesas Villeda sumaba en
total 106,110  marcas, pero dos horas más tarde, después de un “apagón” en el sistema, se le atribuían al
mismo candidato 172,230 marcas con el mismo número de mesas escrutadas.

En el caso de LIBRE, la candidata única, Xiomara Castro y sus designados presidenciales, fueron impuestos por cuatro de las cinco corrientes internas, en una decisión de cúpula. Que sea una candidata muy popular entre sus bases, no eximía a ese partido de darle la oportunidad a las bases de que pudieran elegirla en un proceso democrático donde compitiera con otros candidatos o candidatas, lo cual fue extrañamente aceptado por el TSE. De hecho, el único movimiento que se planteó postular un candidato distinto en LIBRE (el Movimiento 5 de Julio) “casualmente” fue excluido por el TSE del proceso primario sin que los otros movimientos de LIBRE se solidarizaran con aquel, indicando complacencia por ello. Por otro lado,
a nivel de las diputaciones y corporaciones municipales, prevalecieron los candidatos que tenían la bendición del caudillo de ese partido, Manuel Zelaya, no sin despertar el descontento de la base en diversos departamentos, como fue el caso extremo de San Pedro Sula, donde los resultados incluso fueron impugnados por sectores afectados.

Lo anterior significa que las prácticas impositivas y antidemocráticas no sólo fueron del lado de los partidos de la oligarquía sino también por el partido LIBRE que se suponía era diferente a los demás.

LIBRE se derechiza

      El peor resultado para LIBRE fue el hecho de que en las elecciones internas, la derecha liberal, representada por Esdras Amado López, desplazó de la conducción de LIBRE y del FNRP a la izquierda reformista, representada por Juan Barahona, no sólo en la Sub Coordinación General sino también en todas las coordinaciones departamentales y municipales, lo cual profundiza la pérdida del carácter popular del FNRP que viene dándose desde al Acuerdo de Cartagena y consolida el triunfo de la burguesía en LIBRE. De esa forma, la Tendencia Revolucionaria y Los Necios cosecharon una derrota producto de
su maridaje con el melismo y del sectarismo que mostraron hacia otros sectores de la izquierda resistente, a la cual excluyeron de los espacios de decisión del FNRP por privilegiar sus vínculos con la derecha que ahora los desplaza. A estos sectores únicamente les queda vegetar dentro de LIBRE exhibiendo el más burdo y rastrero oportunismo.

    Debido a este nuevo retroceso, sostenemos que en las elecciones de 2013 ya no hay una opción de izquierda entre los partidos políticos legalmente inscritos pues todos están en manos de la derecha en sus diferentes versiones.

El fraude se impuso sin oposición real

Frente a esa situación, en el campo de los partidos burgueses el sector de ultraderecha representado por Ricardo Álvarez reaccionó inicialmente reclamando el reconteo voto por voto y amenazando con lanzar una candidatura independiente sino se accedía a su exigencia. Aunque con menos beligerancia, Yani Rosenthal levantó similar protesta en el Partido Liberal. Sin  embargo, las negociaciones no se hicieron esperar y, ya para fin del año 2012, Ricardo Álvarez y Yani Rosenthal terminaran
claudicando al oficialismo al abandonar la lucha por el reconteo de votos y de urnas, y se sumaron a apoyar a los candidatos oficialistas que se habían impuesto de forma fraudulenta, dizque “para no afectar al Partido”, según palabras de Álvarez.

La claudicación al fraude no sólo fue en los partidos oligárquicos; en LIBRE sus dirigentes mantuvieron un sospechoso silencio sobre el fraude desde un inicio del escrutinio, pese a que fue el partido más afectado en el conteo general.   No fue sino semanas después, cuando era evidente la exclusión de más de 400 mesas del conteo del TSE, que su cúpula reaccionó tardíamente amenazando con no reconocer la validez del proceso y con sacar a las calles a miles de sus simpatizantes; sin embargo, aunque ninguna anomalía fue corregida, el melismo no cumplió ninguna de sus amenazas, consolidando de esa forma el fraude electoral.

La aparentemente extraña conducta de LIBRE se debe realmente al pacto político que su caudillo Mel Zelaya mantiene con Pepe Lobo y Juan Orlando Hernández debido al cual ha renunciado a hacer oposición real al gobierno aún a costa de sacrificar al mismo partido LIBRE en el proceso. 

La amenaza de repetir el fraude en noviembre de 2013

    El proceso fraudulento de noviembre de 2012 puede repetirse en noviembre de 2013 si no se hace un proceso de limpieza del sistema electoral en su conjunto. No basta con cambiar el sistema de votación mediante el Voto Electrónico, como propone LIBRE, hace falta un cambio total de las reglas de juego, contenidas en la Ley Electoral  y de las Organizaciones Políticas, cuyos vacíos dan lugar a estas prácticas antidemocráticas. De nada sirve implementar un costoso y sofisticado sistema de votación si dicha Ley es permeable a procesos fraudulentos. Por lo anterior el Partido Socialista de los Trabajadores exige una reforma a la Ley Electoral que modifique las reglas del juego para impedir que las elecciones “estilo Honduras” empañen el proceso electoral de 2013 y subsiguientes procesos electorales, aunque estamos claros que la “limpieza” del sistema electoral no es suficiente para alcanzar el poder político, para ello es necesario una revolución obrera y socialista que construya un gobierno obrero, campesino y popular.