miércoles, 24 de abril de 2013

Por qué y para qué el P.S.T. promueve Candidaturas Independientes


De cara a las próximas elecciones generales de noviembre 2013, el PST impulsa dos candidaturas independientes a diputaciones, una por el departamento de Francisco Morazán bajo la denominación “CANDIDATURA INDEPENDIENTE SOCIALISTA” que tiene como candidato propietario al abogado FREDIN DE JESUS FUNES y como suplente a la profesora DEVORA MEJIA; y otra por el departamento de Yoro, denominada oficialmente “CANDIDATURA INDEPENDIENTE CAMPESINA Y POPULAR”, que lleva como propietaria a la dirigente campesina MAGDALENA MORALES y como suplente al profesor  JUAN ROMERO. 

En ambos casos se iniciaron sendas campañas de firmas para respaldar dichas candidaturas, por separado. La Candidatura Independiente Socialista de Francisco Morazán inició su campaña de firmas el 22 de enero del presente año y desde entonces se han recolectado alrededor de 11,500 firmas de respaldo; siendo el requisito legal aproximadamente 9,000 firmas. En el caso de la candidatura campesina y popular de Yoro,  la campaña por la inscripción recién acaba de comenzar, debiendo recolectar un mínimo de 4,000 firmas para poder ser inscrita.

Por qué decidimos participar en el proceso electoral 2013


En el año 2009 el PST se opuso a que el movimiento popular participara en el proceso electoral de noviembre de ese año, debido a que el pueblo estaba volcado masivamente a las calles demandando la salida del régimen golpista y la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. La tarea principal del movimiento era derrocar a la dictadura para lo cual se contaba con una relación de fuerzas muy favorable a nivel nacional e internacional, que le permitía a la Resistencia estar a la ofensiva mientras mantenía al régimen contra las cuerdas. En ese sentido, nuestra posición coincidía con la mayoría del pueblo, ya que éste alcanzó en la lucha un elevado nivel de consciencia política.

¿Qué fue lo que cambió desde entonces para que ahora el PST presente candidaturas a las próximas elecciones? Es evidente que no ha cambiado nada, el hecho de que los mismos golpistas enemigos del pueblo siguen teniendo el control de los procesos electorales es una muestra de ello. Lo que ha cambiado son dos cosas fundamentales: primero, retrocedió la consciencia del pueblo en resistencia y, segundo, la relación de fuerzas en la lucha de clases se tornó desfavorable producto del abandono de la ruta original de la Resistencia por parte de Mel Zelaya y la cúpula del FNRP. Estos cambios no fueron casuales.

En efecto, el pueblo resistente ahora tiene inmensas ilusiones de que “tomará el poder”, no a través de un proceso  de insurrección popular, sino a través de su participación en el actual proceso electoral a través del Partido LIBRE. Eso indica un enorme retroceso en su consciencia colectiva, debido al rol nefasto que ha jugado el liderazgo del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), y en particular su dirigente principal, Manuel Zelaya Rosales, quienes mediante una política sistemática de llamar al pueblo a reconciliarse con los golpistas, primero con Micheletti (Acuerdo de San José, 2009) y después con el gobierno de Pepe y Juan Orlando (Acuerdo de Cartagena, 2011) condujeron la lucha que inicialmente era para derrocar a la dictadura michelettista a una “incidencia” para ganar un espacio político electoral en el marco del régimen pos golpista de Pepe Lobo.

De esa forma, Mel Zelaya y la conducción del FNRP lograron canalizar la combatividad de la que otrora fuera una formidable fuerza social con potencial revolucionario, hacia un partido político: el Partido Libertad y Refundación (LIBRE), que ahora se apresta a participar en el proceso electoral con un programa y candidatos(as) que no ofrecen una alternativa diferente al capitalismo y que también lleva candidatos(as) provenientes del conservadurismo burgués.

El otro cambio importante es que la relación de fuerzas en la lucha de clases se ha vuelto desfavorable al movimiento popular tras la ola interminable de derrotas infringidas a la clase trabajadora desde el gobierno, en particular la derrota que ha sufrido el magisterio, columna vertebral del movimiento en resistencia. Estas derrotas han sumido al pueblo trabajador en una situación de inmovilidad, que tiene como causa la desmovilización a que fue sometido sistemáticamente por la misma conducción del FNRP. De haber presentado una unificada y vigorosa resistencia desde el inicio del gobierno, la ofensiva gubernamental pudo haber sido derrotada, pero la alianza política entre Mel y Pepe Lobo lo impidió y ahora pagamos las consecuencias con la pérdida de nuestras conquistas sociales.

No hace falta demostrar que esta política coincide con los intereses del gobierno norteamericano que se congratula de haber evitado una revolución en Honduras.

Necesidad de una alternativa clasista en las próximas elecciones

Por lo anterior, el PST ha propuesto la necesidad de que el movimiento popular supere su dispersión actual unificándose en un solo movimiento para recuperar la combatividad contra las medidas neoliberales del régimen. En esa línea, desde hace dos años venimos proponiendo la unificación de las luchas en un ENCUENTRO DE LUCHADORES y LUCHADORAS que defina un plan de movilización, democráticamente decidido por las bases, para derrotar esas medidas antipopulares.

Desafortunadamente, hemos encontrado tres obstáculos claves en este proceso: a) las dirigencias de cúpula acomodadas ven la unidad y la toma de decisiones de las bases como una amenaza y por eso han conspirado contra el Encuentro de luchadores;  b) hay un sentimiento derrotista que se está imponiendo en los luchadores populares como resultado de las derrotas sufridas, debido a que no existe una respuesta a las mismas desde la cúpula de la Resistencia; y, c) el volcamiento de la atención de las masas populares resistentes hacia el proceso electoral de noviembre de este año, al que muchos se aferran como una esperanza para desplazar a la burguesía del poder, al no poder hacerlo en la lucha física y callejera.

No al colaboracionismo. Si a la Independencia de clase

En el PST somos categóricos, la burguesía no será echada del Poder sino es con una Revolución obrera y popular. Sólo así será posible construir el verdadero Socialismo, no un remedo de “socialismo” que sea un capitalismo remendado. Pero para hacer esa Revolución es indispensable el protagonismo de las grandes masas de obreros(as) y campesinos(as), que hoy miran hacia el proceso electoral. Por tanto, el PST ha decidido que, a la par de nuestra política de impulsar la movilización unitaria de la clase trabajadora, impulsamos paralelamente Candidaturas Independientes a diputaciones, ya que el terreno electoral se convertirá en un campo de batalla de ideas donde habrá que disputar la consciencia política de la clase
trabajadora, alrededor de la pregunta central de la política: ¿Quién debe gobernar el país?

Tomando en cuenta lo dicho en párrafos anteriores, la tendencia dominante en el campo electoral es responder esa pregunta con propuestas de conciliación con la burguesía y de NO-ruptura con el capitalismo, incluidas aquí las propuestas hechas por el Partido LIBRE.

Esto se expresa también en la procedencia de clase de los candidatos y candidatas. En una propuesta de conciliación de clases, se mezclan candidatos(as) burgueses con candidatos surgidos del pueblo.  En todos los partidos políticos legalmente inscritos, sin excepción, se da esa “mezcla” que tiene un claro propósito: introducir la idea de que es posible que empresarios coexistan con los obreros que explotan, y así borrar la lucha de clases al nivel político.  En última instancia, en esos partidos, los candidatos burgueses tienden a imponerse sobre los candidatos populares, por su mayor disponibilidad de recursos económicos, acceso a los medios, etc. siendo a la larga quienes toman las decisiones.

El PST busca participar en este proceso para oponer a esa política conciliadora una política de INDEPENDENCIA DE CLASE, es decir, una política en la que los trabajadores y trabajadoras buscan tomar el poder por sí mismos y para sí mismo, sin necesidad de ningún líder burgués por mesiánico que parezca y también una propuesta programática de ruptura con el capitalismo.

Por eso nuestros candidatos y candidatas son compañeros y compañeras seriamente comprometidos con la lucha popular. De esa forma, el PST está contribuyendo, por un lado, a la acumulación de fuerzas para lograr la recuperación de la movilización popular unificada; y por otro, a lograr la construcción de una alternativa clasista mediante el apoyo a las Candidaturas Independientes.