martes, 4 de junio de 2013

Hacia un programa de lucha para la mujer hondureña


El patriarcado y el machismo mantienen dividida a la clase trabajadora.
Por Kely Núñez

Como alternativa revolucionaria, clasista y socialista, el Partido Socialista de los Trabajadores PST considera como un deber irrenunciable el  impulsar y participar al frente en la lucha contra la opresión y explotación de las mujeres, sobre todo en estos días que la clase trabajadora experimenta duros ataques producto de la crisis económica y política en la que nos hunde el capitalismo. Es por esta razón que hoy levantamos un programa de lucha para la emancipación de la mujer obrera hondureña, programa resumido en los siguientes puntos:

1.    Contra la desigualdad salarial. Igual salario por igual trabajo: Según confirma el Instituto Nacional de Estadística (INE) para el 2011 por cada 6,651 lempiras de salario que devengaba un hombre  en Honduras, la mujer percibía 5,866 lempiras, hablamos de que la fuerza laboral femenina percibe un 17% de ingreso menos que el hombre.

2.    Contra los recortes en salud y educación.Por la defensa de las condiciones de la familia obrera y campesina: servicios públicos de sanidad, educación y recreación gratuitos. Según datos del Banco Central a nivel nacional existen 1,166,084 hogares de los cuales el 32.89% están encabezados por mujeres y el 40% de estas son madres solteras, es decir, como madres y trabajadoras, las mujeres son de las que más sienten la crisis educativa y sanitaria.

3.    Contra el patriarcado y el machismo. Estas dos herramientas del sistema mantienen a la clase trabajadora dividida entre mujeres oprimidas y hombres opresores, mientras esto siga la mitad de la población mundial (en el caso nacional hablamos del 51.8%) seguirán alejadas de sus luchas y pasivas ante el capitalismo, esta ideología se reproduce por las instituciones del Estado, sobre todo en el seno de la familia nuclear.  La liberación de la mujer requiere de un  proceso profundamente revolucionario, que cambie radicalmente las costumbres y vida cotidiana del ser humano.

4.    Contra la violencia hacia la mujer. Castigo a los asesinos y violadores de mujeres. La violencia hacia las mujeres es parte de la barbarie que ejerce el sistema capitalista. Las propuestas de legislación y política pública no han solucionado nada. Es necesario señalar que en promedio 51 mujeres mueren asesinadas mensualmente y una cada 15 horas con 30 segundos en el año 2012. Desde 2005 hasta 2012, la muerte violenta de mujeres mantiene una tendencia creciente: pasó de 175 muertes a 606 muertes de mujeres para el 2012, lo que representa un aumento de 246.3% en los últimos ocho años.

5.    Por una educación sexual, laica, científica y feminista. Representantes de sectores religiosos han catalogado las guías de educación sexual como guías que "incitan a la experimentación sexual, la exploración de las preferencias sexuales y la manipulación, consecuentemente incentivando la promiscuidad sexual desde temprana edad", según palabras de Marta Lorena Castro, representante de la Opus Dei y presidenta del comité pro vida. Lo cierto es que mientras estos sectores se oponen a una educación sexual integral cada año aumenta el número de adolescentes que quedan embarazadas, precisamente por falta de información adecuada sobre el uso adecuado de los diferentes métodos anticonceptivos.

6.    Contra la penalización del aborto. Por un aborto gratuito, legal y seguro para evitar muertes y mutilaciones de mujeres pobres.El 13% de todas las muertes maternas en el mundo son por aborto. Por cada mujer que muere por aborto hay 10 ó 15 que quedan con secuelas. La clandestinidad le da al aborto características de inseguridad, explotación y deshumanización y sobre todo arroja a las mujeres más pobres a practicarlo en condiciones insalubres que pone en riesgo su integridad física. Honduras forma parte de los 68 países (25,5%) que prohíbe en su totalidad el aborto.Según datos de la Secretaria de Salud para 2001, el aborto era una de las principales causas de egresos hospitalarios de mujer en edad reproductiva.

7.    Contra el despido de trabajadoras embarazadas. Por el aumento de licencias maternas y periodos de amamantamiento. Socialización del trabajo doméstico con guarderías gratuitas en cada lugar de trabajo. Contradictoriamente el capitalismo glorifica y enaltece el rol de la mujer en la familia nuclear al mismo tiempo que la destruye así como contradictoriamente mete a la mujer al mercado laboral cuando quiere y la saca cuando quiere. La burguesía tiene todos los recursos económicos para que el Estado garantice el cuidado y protección de los infantes desde que se encuentran en el vientre de su madre.

8.    Impulsar secretarias o comisiones de mujeres dentro de los sindicatos.El rol de las mujeres como líderes  en los sindicatos está prácticamente minimizado, es deber de toda organización política crear mecanismos de participación para las mujeres, crear estas comisiones permite que la mujer pueda dar un combate al machismo en el seno de sus organizaciones, no se puede llamar revolucionaria aquella organización que no de la lucha contra el machismo. Esta comisión debe exigir que sus reivindicaciones se incorporen a los estatutos sindicales.

Desde el PST invitamos a la mujer trabajadora, madre, estudiante, campesina, indígena a levantar este programa por su emancipación, al mismo tiempo que le invitamos a formar parte de la fila de los revolucionarios socialistas por la construcción de una nueva sociedad: la sociedad socialista.