lunes, 3 de junio de 2013

Honduras: descalabro financiero y la ilusión del rescate

Por Domingo Godoy

A finales de abril, el Foro Social para la Deuda Externa y el Desarrollo de Honduras (Fosdeh) planteó al Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) la necesidad de que Honduras solicite un rescate financiero como lo han hecho varios países europeos. Lo anterior frente al hecho de que  no hay probabilidad alguna  de que nuestro país acceda a un nuevo acuerdo con los Organismos Financieros Internacionales (OFI). Y es que el golpe de Estado de 2009, enrumbó a la economía hondureña a un descalabro financiero que se manifiesta fundamentalmente por un alto endeudamiento, una profunda crisis fiscal y altos índices de desempleo.


Endeudamiento

La deuda pública en Honduras pasó del 21.7% del PIB en 2008 a 35.4% en 2012; en el primer trimestre de 2013 se incrementó en un 5%. El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales ICEFI, proyecta que para 2013 se elevará a 70,000 millones de lempiras (3,441.3 millones de dólares).

Por su parte, el Banco Central de Honduras (BCH) informó que el saldo de la deuda externa total al cierre de 2012 alcanzó 4,782.3 millones de dólares, mayor en 589.7 millones en comparación a los 4,192.6 millones registrados en 2011. Mientras que el presidente del Fosdeh Nelson García Lobo sostiene que la misma alcanza ya los 8,000 millones de dólares, sin incluir los 500 millones de dólares por la venta de los Bonos Soberanos.

Crisis fiscal

En cuanto al sector fiscal el Programa Monetario 2013-2014 del BCH es muy optimista, sus proyecciones reflejan un 4.5% a diferencia del año pasado que fue de 6% del PIB. La Secretaría de Finanzas espera que la reducción del déficit esté “influenciada por mayores ingresos tributarios que deben constituirse en la principal fuente de recursos de la administración Central, con un 15.6% del PIB” que sin duda va en crecimiento, productos de más de 10 paquetazos fiscales en los últimos tres años, pero con el estancamiento del aparato productivo el desfase será permanente y hasta contraproducente, con un daño terrible para la clase trabajadora. El déficit del Gobierno fue de 2.4% del PIB en 2008, luego pasó a 6.2% en 2009. En la administración Lobo-Hernández  el déficit fiscal ha tenido el siguiente comportamiento: 4.8 y 4.2% en 2010 y 2011 respectivamente, para volver a subir a 6% en 2012. Las firmas calificadoras deriesgo dicen que se repetirá el 6% del año pasado.

El desempleo

En 2009 más de 1.1 millones de hondureños estaban sin trabajo. Esa cifra aumentó en 2010 a  1.3 millones de desempleados, para cerrar en 1.8 millones en 2013. El desempleo afecta principalmente a los jóvenes. Actualmente el 49% de la Población Económicamente Activa (PEA) está desempleada, lo cual contradice la estadística de crecimiento económico de 3% que reporta el gobierno, puesto que solo el trabajo genera riqueza. Miles de compatriotas salen todos los días en busca de una oportunidad de trabajo. Algunos llevan meses y otros años sin poder colocarse. El crecimiento es un extraño fenómeno que solo el gobierno ve, mientras que la miseria se encuentra en cada hogar, en cada salario, en las condiciones de trabajo y en las largas filas de desempleados.

La ilusión del rescate

Los números anteriores dejan claro que el país se encuentra en un verdadero descalabro financiero y que la factura que dejó el golpe de Estado es más grande de lo imaginado. Las cifras por sí solas plantean –según el Fosdeh- la necesidad de un rescate que saque del atolladero a la economía hondureña, como sucede con algunos países europeos. Creemos que  tal posibilidad es impensable, pues al imperialismo no le interesa salvar a las economías de la región, sólo le interesa la más absoluta dependencia en el plano político, económico y energético de nuestros países. Además, la oligarquía hondureña ya dio muestras de su capacidad para despilfarrar fondos externos, como fue en el caso de la condonación de la deuda a
principios de la década anterior, lo que dejó al Estado hondureño fuera de cualquier posibilidad de ser “beneficiado” con la misma iniciativa.

Que la crisis la paguen los ricos


Nuestra salida de la crisis no está dentro de ningún mecanismo imperial y menos dentro de los que sólo existen para saquearnos, como el BM y el FMI. Desde el Partido Socialista de los Trabajadores PST LIT-CI consideramos que la única salida consiste en romper con los organismos internacionales de crédito y con las políticas de sometimiento del imperialismo, empezando por sacar sus bases militares y sus “técnicos en materia de seguridad”, frenar la voraz ola de privatizaciones y en vez de ello nacionalizar sin indemnización, castigar a los autores materiales del golpe de Estado y deducirles las responsabilidades económicas que hoy el pueblo está pagando.

El gobierno debe congelar el precio de la canasta básica y aplicar un aumento general de salarios, asimismo debe frenar la política represiva contra las organizaciones sindicales y del movimiento popular. Como sabemos que éste y ningún otro gobierno reformista van a tomar estas medidas, llamamos a la resistencia a desmarcarse de las direcciones traidoras del FNRP-LIBRE retomando el camino de la movilización y le invitamos a construir el partido revolucionario, para avanzar a la toma del poder por la clase trabajadora.