jueves, 3 de octubre de 2013

Comunicado: El papel de la Policía Militar

El 23 de agosto se aprobó en el Congreso Nacional la Ley que da vida a la “Policía Militar para el Orden Publico” con el pretexto de combatir la marea de inseguridad que vive el país. Esta decisión fue antecedida por la militarización de las calles, la aprobación de “Ley de Escuchas” que autoriza el espionaje sin orden judicial, la Ley anti terrorista que criminaliza la protesta social, la reforma jurídica que permite a los militares actuar como policías y la creación de la Fuerza Tigres, lo cual indica que el gobierno profundiza cada vez más su estrategia de militarizar la seguridad pública, sin erradicar las raíces del problema de la violencia y la criminalidad en nuestro país. Esta medida viene a ser más de lo mismo.

Los resultados de más de diez años de aplicar esa misma estrategia militarista, están a la vista. Honduras es uno de los países más violentos del mundo con índices de homicidios que superan países en guerra. Nunca se habían visto crímenes tan horrendos que ahora abarcan a niños inocentes. Contra toda evidencia, el gobierno pretende vendernos la idea que esta teniendo éxito en su luchar contra la delincuencia y el crimen, pero lo único que logra es caer en el ridículo. En su desesperación ha llegado a manipular las cifras de los asesinatos, incluso poniendo en cuestión las estadísticas del Observatorio de la Violencia de la UNAH. Es evidente que lo único que pretende Porfirio Lobo y Arturo Corrales es maquillar su fracaso y al mismo tiempo, ayudar a su candidato en el proceso electoral, creando la ilusión de que algo se está haciendo.

Pero a la par de esas medidas, el gobierno ha desatado con toda su furia la persecución político-judicial contra dirigentes campesinos, indígenas y negros, como Bertha Caceres, Magdalena Morales, y a decenas de compañeros mas que heroicamente sostienen la lucha por la tierra y la defensa de los territorios y sus recursos, por presión de empresas transnacionales como SINOYDRO, DESA y AZUNOSA. Es decir que el gobierno se muestra incompetente para reducir la inseguridad, pero muy efectivo para castigar al trabajador y defensor de la vida.

Eso significa que el verdadero interés del gobierno Lobo-Hernández al crear estos cuerpos militares especializados, no es ni erradicar la delincuencia ni proteger a la ciudadanía, sino REPRIMIR LA PROTESTA POPULAR, con el pretexto de combatir el “crimen organizado”, como si la corrupta cúpula empresarial, política y militar no  fuera una forma de crimen organizado a nivel de Estado.

En esta pretensión el gobierno cuenta con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, y de países satélites pro gringos como Colombia e Israel, quienes se benefician de la venta de armas, de la contratación de “asesores” militares y paramilitares y, sobre todo, de tener injerencia en la toma de decisiones sobre los aspectos militares.

En ese contexto, la Policía Militar será inaugurada hoy jueves 3 de octubre, exhibiendo sus efectivos al estilo del circo romano, pretendiendo ganarse la simpatía del Pueblo. No dudamos que harán algunos show para validar el nuevo cuerpo represivo ante la opinión pública, como la reciente incautación de bienes a la banda de “Los Cachiros”, por supuesto sin atreverse a tocar a los empresarios y políticos que son parte de esos negocios.

Por lo dicho, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) repudia la creación de esta nueva fuerza represiva porque obedece a los nefastos propósitos de acallar y aplastar la movilización popular, incluso ante la posibilidad de un alzamiento popular si ocurriera un escandaloso fraude electoral.

NO A LA “POLICIA MILITAR”

NO MAS MILITARIZACION DE NUESTRA SOCIEDAD

ALTO A LA REPRESION Y CRIIMINALIZACION DE LA PROTESTA SOCIAL Y DE LOS LUCHADORES POPULARES.



COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES

Sección hondureña de la Liga Internacional de los Trabajadores Cuarta Internacional