domingo, 6 de octubre de 2013

Partido; lo que el PST hace frente al movimiento.

Juventud del PST (Adaptación de un artículo del PSTU sección brasileña de la LIT-CI)

En cualquier manifestación de los trabajadores y de la juventud es común ver banderas de diferentes partidos políticos. Los que le apuestan a la lucha de los explotados y oprimidos para cambiar la sociedad através de su participación activa en los movimientos sociales no para obtener beneficios, si no para fortalecer y politizar las luchas.

A pesar de eso es muy común en la historia encontrar activistas honestos que se colocan absolutamente en contra de los “intereses de los partido” en el movimiento, como si fuesen algo necesariamente extraño a los intereses del propio movimiento, sea de los trabajadores, sea de los estudiantes. Ese sentimiento tiene base real: la experiencia con los partidos tradicionales o partidos de “izquierda ” que llegan al poder, por ejemplo, ciertamente sirve de argumento para desconfiar de los partidos. Pero no todos son iguales.

¿Por que existen los partidos?

Los partidos se caracterizan por tener un programa, ósea, un proyecto de sociedad, y por defender ciertos intereses de clase. Cualquier organización que cumpla con esos dos criterios puede ser considerada un partido, aunque oficialmente no tenga esa denominación.

Casi todos los partidos creen que la elección es el único medio para implementar su programa. Son, por eso, partidos del sistema. Viven de elección en elección. Su objetivo es el “electorado” en general. Existen para dirigir sus mandatos en búsqueda de más votos. Como la mayoría de los partidos es así, tendemos a creer que esa es una ley universal, la forma natural de actuación de todos los partidos.

Pero unos pocos partidos tienen un proyecto de sociedad que no puede ser implementado por la vía electoral. Esos son los partidos revolucionarios. Su objetivo es la revolución socialista y no la elección de diputados, ahora bien ellos también utilizan las elecciones como un medio para hablar con los trabajadores. Por apostar a la movilización directa de las masas, el centro de actuación de esos partidos solo puede ser los movimientos sociales: los sindicatos, los colegios, y las federaciones estudiantiles.

La “auto-construcción”.


Los militantes del PST ostentan orgullosamente sus banderas en las actividades del movimiento y divulgan las ideas del partido con el objetivo de ganar nuevos militantes. Es lo que muchos llaman “la construcción a cuestas del movimiento”.

Ahora, es claro que queremos fortalecer nuestro partido y ganar nuevos miembros. Seria ridículo negarlo. ¿Pero que quiere decir “construir a cuestas del movimiento”? Es evidente que quiere decir “en detrimento”,“en perjuicio” del movimiento. Quien se construye “a cuestas del movimiento” es que usan el movimiento en beneficio propio, para obtener privilegios. Pero es difícil demostrar que la actuación del PST en los movimientos sociales tiene ese resultado.

El papel jugando por el PST en la CNRP (Coordinadora Nacional de Resistencia Popular) con la apuesta por los paros cívicos para poder torcerle el brazo al gobierno y luego en después del golpe todo el impulso que se dio en las calles por la huelga general dentro del FNRP y seguimos diciendo que es imprescindible que el pueblo vuelva a las calles si queremos cambiar esta sociedad. ¿Donde está el “prejuicio” a la lucha y organización de los trabajadores y los estudiantes? ¿Un activista que en medio de una huelga resuelve adherirse a un partido está por eso menos comprometido con el movimiento que los huelguistas independiente? ¿Ayuda menos? ¿Moviliza menos? La realidad a demostrado que no.

El “crimen” de la “politización” del movimiento.

No es casual que la participan de los partidos en los movimientos se ha vuelto mas polémica después del fin de la URSS en los inicios de la década de 1990. La campaña sobre la muerte del socialismo repercutió gravemente en la conciencia de los activistas. La presencia de los partidos en los movimientos sociales causa tanta polémica por que la ideología neoliberal y posmoderna consigue inculcar en la cabeza de las personas que las grandes causas no son las mas dignas y que lo que vale es lo micro, lo inmediato, lo económico; que las clases sociales se disolverán en un aglomerado de individuos con “múltiples identidades”; que los partidos son todos iguales y que la política es una practica sucia y mezquina. ¿No será justamente esas ideas las verdaderas razones de la actual flaqueza de los movimientos sociales?

Así, la tentativa de impedir la participación de los partidos de izquierda en el movimiento, de negarles el derecho a disputar sus posiciones de manera franca y abierta, acaba de contribuir para que prevalezca la despolitización de las luchas y se disemine la mas reaccionaria de las ideologías: la de que el poder no importa. De nuestra parte, estamos convecinos en politizar las luchas, por ligarlas a la realidad más general, por investigar sus causas mas profundas, por establecer objetivos más amplios. Nuestro razonamiento es simple: quien no sabe por lo que lucha, no conoce a sus enemigos, no puede vencer.

¿Que queremos entonces?

Declaramos abiertamente: nuestro objetivo es la liberación completa de la humanidad del yugo del capitalismo, la construcción del comunismo para el mundo entero. En ese sentido, politizar las luchas significa para nosotros ligar cada pequeño ataque a los trabajadores y la juventud a sus raíces mas profundas, localizadas en el modo de cómo la sociedad actual se organiza. Afirmamos que las luchas por mejores condiciones de vida, por una educación publica de calidad, por el fin de las opresiones, esas luchas debemos de darlas desde de ya, pero solo tendrán éxito en la medida en que se derrumbe al capitalismo.

Ningún partido o corriente puede imaginar alcanzar solo ese objetivo. Por eso, en el PST no desea sustituir a la clase trabajadora en su lucha contra el capitalismo en la construcción de futura sociedad comunista. En nuestra concepción de socialismo, son los trabajadores, por medio de sus propias organizaciones de masas, que toman el poder, no el partido político. Como Marx, decimos que la liberación de los trabajadores debe ser obra de ellos mismos, lo que supone la existencia de movimientos sociales fuertes, organizados, combativos y autónomos. Y eso es lo que queremos. Ese es nuestro interés partidario y estamos orgullosos de ello.