domingo, 3 de noviembre de 2013

La crisis en el sistema de salud y la huelga médica: hay que profundizar la lucha.

Por Pedro Castillo.

La pasada huelga de más de 14 días de los médicos demandaba:
- El pago de  más 72 millones de lempiras en deudas a médicos en todo el país, pagos salariales que se adeudan desde enero de este año.
- Falta de medicamentos e insumos, alimentación de los pacientes y pago a los proveedores.
-  Pago de bono de riesgo a más de 2000 empleados.
-  El pago del bono laboral a más de 5,800 auxiliares de enfermería y 40 enfermeras que este mes cumplen un año sin paga. La deuda asciende a más de 75 millones de lempiras.



Luego de estos 14 días de huelga se logró que el gobierno de Lobo-Hernández escuchara las demandas y se llegara a un acuerdo. El acuerdo gira en torno a una contra propuesta para que exista más efectividad en el abastecimiento de centros de salud y hospitales, también que exista menos tiempo diferido para que puedan cumplir con las obligaciones que por ley les corresponden a los médicos. Además que se dan 10 días para el cumplimiento de los acuerdos, que para la fecha en que se escribe este artículo no se han cumplido.

La crisis en salud es mucho más profunda que el no pago a los doctores, las condiciones en las que se atienden a los pacientes son deplorables y no son de ahora. Desde inicios de los noventa, las distintas administraciones del Estado han impulsado una serie de medidas encaminadas a desmontar el modelo de gestión sanitaria pública por uno de corte privado. Los discursos que insisten en que la privatización del sistema de salud dará como resultado una administración más eficiente y adecuada, no ha demostrado ser una alternativa; por el contrario, el proceso de privatización al que fue sometido el sistema de salud en su conjunto acabó en el colapso y hoy exhibe sin ningún asco sus debilidades.

En la actualidad, la crisis del sistema sanitario público en Honduras se evidencia en la escasez de medicamentos en los hospitales estatales, en la incapacidad de controlar las  enfermedades como el dengue (de los 15.000 casos que se registran en Centroamérica, Honduras registra casi el 50% del total. Hasta la fecha se han registrado muchas víctimas de esta enfermedad, hay 6.300 enfermos de dengue clásico y 1145 de la variedad hemorrágica. También esta crisis se manifiesta en los innumerables casos de compras de medicamento y licitaciones públicas amañadas cuyos únicos beneficiados son los grandes empresarios de las farmacéuticas. El conjunto de estos y otros factores dio paso al desmejoramiento de los servicios sanitarios, sangró el presupuesto asignado a salud y privó de medicamentos y asistencia médica a grandes sectores de la población hondureña. En definitiva, las estrategias de gestión sanitaria impulsadas por los distintos gobiernos, especialmente las de colaboración público-privada, contrariamente a lo que publicitan sus defensores, no ha demostrado en la práctica ventajas que aconsejen su adopción, menos aún que satisfagan las necesidades sanitarias del pueblo trabajador.

Por lo anterior, creemos que la lucha se tiene que profundizar, los médicos no tiene que dar el brazo a torcer menos cuando creemos que el gobierno Lobo-Hernández no cumplirá sus demandas. Sólo la organización y movilización de los trabajadores y los usuarios  marcarán la pauta para torcerle el brazo al gobierno. La huelga médica señala el camino pero es una necesidad continuar con un plan de lucha por todos los otros incumplimientos y atropellos que se han generado en nuestro sistema de salud.