viernes, 25 de abril de 2014

Centroamérica en las Urnas: ¿La izquierda tiene el viento a su favor?

En Costa Rica, el Partido de los Trabajadores (PT),
participó en los comicios electorales del 2 de febrero,
elevando un programa clasista, revolucionario y socialista,
obteniendo un votación importante, lo que constituye un
logro histórico de la clase trabajadora tica.
En la gráfica, Héctor Monestel, excandidato
presidencial del PT.

Por Domingo Godoy

En los últimos meses, tres países centroamericanos han visto girar su agenda política en torno a las elecciones, en Honduras sucedieron el 24 de noviembre de 2013, en El Salvador y Costa Rica el 2 de febrero del presente año. Estas elecciones se desarrollan en una atmósfera particularmente oscura, debido a los efectos de la crisis económica mundial y los efectos de los Tratados de Libre Comercio y demás paquetes neoliberales que impone el imperialismo como parte de su estrategia de recolonización. Para no tomar riesgos el gobierno norteamericano no olvida su vieja profesión de “el policía del mundo” y nos militariza de costa a costa con la trillada excusa del combate al narcotráfico.


Viraje a la izquierda

Todo indica que la crisis que enfrenta la región en el plano económico y social atizó el descontento de las masas explotadas y decidieron “castigar” a los responsables de que Centroamérica se mueva como un barco a la deriva, es decir, a los partidos burgueses históricos, favoreciendo en general a las expresiones de izquierda reformista; en El Salvador el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN logra el primer lugar con el 48% de los votos y se perfila como favorito en la segunda vuelta este 9 de marzo, ésta vez teniendo como candidato a uno de sus dirigentes históricos, el ex comandante Salvador Sánchez Cerén. En Costa Rica, este fenómeno se expresa principalmente en el espectacular crecimiento del Frente Amplio FA (partido reformista que aglutina gran parte de la izquierda) que pasó de tener un diputado en la persona de José María Villalta, a conseguir el 17% de los votos que le deja un saldo de nueve diputados. En Honduras, Libertad y Refundación LIBRE capitaliza el ascenso revolucionario de 2009 y de no haber sido por el fraude y la política conciliatoria de la dirigencia, LIBRE sería gobierno.

Bondades y los límites de ese giro.

Ese viraje a la izquierda tiene sus límites y particularidades, pero plantea la posibilidad de avanzar hacia la organización independiente de los trabajadores en la región para reclamar nuestro día de sol. Dicha politización de nuestra  sociedad facilita, entre otras cosas, el debate sobre los avances y contradicciones. Por ejemplo: gracias a ello es posible explicar que el FMLN ya no representa una alternativa para los trabajadores salvadoreños, lo ha demostrado persiguiendo al movimiento sindical, aplicando todas las recetas del FMI y con el enriquecimiento de sus dirigentes. Sin embargo, los luchadores salvadoreños no terminan de hacer la experiencia con el FMLN, todavía no asimilan que los objetivos de sus dirigentes cambiaron desde el momento que decidieron pasar “de las trincheras a los palacios” en el momento de le “ofensiva final” y actualmente constituyen una pieza clave del reaccionario rompecabezas del imperialismo. Bajo esa tesis se construye nuestro partido hermano la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST) con buen suceso.

Ascenso en Costa Rica

En Costa Rica, lo que apreciamos es el alcance del ascenso que viene desde las luchas contra el TLC en 2007 y más recientemente la reorganización por la defensa de la Caja de Seguros, del magisterio, del campesinado, pescadores, entre otros. No sorprende que el Partido Liberación Nacional (PLN) encabezado por Johnny Araya, solo consiguiera el 29.6% de los votos, y que esté en la cuerda floja de cara a la segunda vuelta el 6 de abril, ante su competidor Luis Guillermo Solís del Partido Acción Ciudadana (PAC), que sacó el 31%. Pero hay algo más, esta vez el abstencionismo llegó a 32% uno de los más altos de la historia, pese a tener trece partidos inscritos a nivel nacional, lo que hace falta es una brújula que oriente el camino.

Todo ese despertar de las masas, hizo posible la inscripción a escala nacional, del Partido de los Trabajadores, (PT), y se reafirma con una votación importante, la cual duplica el resultado de la Izquierda Unida en el 2006, que agrupaba a cuatro organizaciones políticas lideradas por Vanguardia Popular, cuyos resultados fueron 2,291 votos a nivel presidencial (0.14%), y 5744 para diputados (0.36%). Más allá de los votos obtenidos por los compañeros del PT, la victoria le corresponde a toda la clase trabajadora costarricenses, porque ya cuentan con una herramienta de lucha con una propuesta claramente socialista y un método ampliamente democrático, del cual somos testigos.

¿Cómo se explica la contradicción hondureña?
En Honduras, el PST impulsó la Candidatura Independiente
y socialista (CIS), convirtiéndose en la única alternativa
electoral de carácter obrera, campesina y popular.
En la gráfica, Fredín Fúnez, excandidato de la CIS.

Para cerrar este artículo, en Honduras, lo que gana en notoriedad dicha “izquierdización” lo pierde en significado ya que las multitudinarias movilizaciones contra el golpe de Estado y el repudio contra el gobierno continuador, la burguesía supo canalizarlas hacia la arena electoral. Desde entonces, la dirigencia del FNRP-LIBRE, en vez de fortalecer la disposición de lucha y la unidad, ha sido un freno para las iniciativas de la base, como sucedió con su actitud permisiva ante el reciente fraude electoral y en algunos casos llegando al descaro de cuestionar y desautorizar públicamente a los jóvenes que luchan, lo cual refleja que no se trata de errores de apreciación, sino de una evidente estrategia de colaboración con el régimen liderada por Manuel Zelaya.


Desde el PST sostenemos que una política coherente debe contener el sometimiento de la acción parlamentaria al plan de lucha en las calles y no al revés, de lo contrario le daremos al imperialismo el gusto de vernos colaborando con la reacción burguesa, como lo ha venido haciendo en todo el continente. De ahí que, nuestra conclusión es que el “viento a favor” que proviene de la tormenta solo nos puede salvar si contamos con un buen capitán y ese es el partido revolucionario socialista, los partidos reformistas como el FMLN, el FA y LIBRE solo nos ofrecen la ruta circular que conduce a la tenebrosa calma del ojo del huracán, es decir, en vez de la salida representan el naufragio.