domingo, 27 de abril de 2014

Manuel Flores: Ni olvido ni perdón para tus asesinos

Por Andrés militante

El 23 de marzo de 2010, tres hombres enmascarados irrumpieron en el Instituto San José del Pedregal y sin mediar palabra dispararon contra la humanidad del compañero Manuel Flores, militante revolucionario socialista que militó primero en el Partido Socialista de los Trabajadores y después en el Partido Socialista Centroamericano.


Su destacada participación en la lucha contra el golpe de Estado, su dinámica actividad intelectual que lo llevo a escribir sobre temas relacionados con el magisterio y la realidad nacional, así como su trabajo en la construcción de un proyecto socialista, lo convirtieron en una blanco elegible para sereliminado y así lo hicieron. Manuel Flores, fue la víctima escogida para enviar un mensaje a los militantes de izquierda que habían pasado la línea del gremialismo para ir más allá: organizar la lucha por la toma socialista del poder.

Hasta la fecha, la cuartada de la policía es que unos mareros del sector lo asesinaron, pero ¿por qué los pandilleros de la zona habrían tomado la decisión de acabar con la vida de un hombre noble y amigable con la juventud?; ¿por qué minutos antes del asesinato circuló alrededor del colegio un carro de la policía? ¿Por qué entraron encapuchados si este no es el código de ataque de las maras? al contrario, encapucharse siempre ha sido el código de los escuadrones de la muerte dirigidos desde el ejército y la policía.

Todo indica que el asesinato de Manuel Flores fue ordenado desde los órganos de seguridad del Estado; este crimen es parte de la política de represión que utilizó el régimen para detener el ascenso revolucionario que provocó la ruptura del orden constitucional; el asesinato del profesor Manuel Flores hace parte de los más de 300 luchadores y luchadoras que fueron asesinados bajo el régimen dictatorial de Micheletti y Lobo Sosa; después del asesinato de Manuel hemos visto la muerte misteriosa de Jerónimo, el asesinato cruel de Enmo y el reciente crimen de José Antonio Ardón más conocido como Enmo II; pero entre estos crímenes, también hemos observado una matanza sin precedentes contra la juventud, no es casual que muchos de estos jóvenes hayan jugado un papel de primer orden en la lucha de resistencia contra el golpe de Estado; han matado también a líderes indígenas que luchan por su derecho a la tierra y se ha recrudecido la represión y asesinatos contra campesinos no sólo en el Bajo Aguán sino en otros sectores del país, en fin, vivimos en un clima de violencia contra los sectores populares que hacen comprensible el contexto en que asesinaron al camarada Manuel Flores y quiénes fueron los responsables.


Por eso, contrario al discurso conciliatorio que pregonó el Partido LIBRE durante la campaña electoral, donde llamaban a la reconciliación con los golpistas asesinos, EL PST plantea que jamás habrá reconciliación con nuestros enemigos de clase y exigimos juicio y castigo  para los asesinos de Manuel Flores y de todos los compañeros y compañeras que fueron asesinados por el régimen. No olvidamos porque son nuestra, sangre no perdonamos porque queremos justicia.