sábado, 19 de abril de 2014

Ni paquetazos, ni privatizaciones. Por una salida socialista a la crisis

El PST LIT-CI propone una solución socialista y
revolucionaria a la profunda crisis económica
en que la burguesía mantiene hundida a Honduras.

Por Domingo Godoy


El Partido Socialista de los Trabajadores PST se opone rotundamente al plan del gobierno de Juan Orlando Hernández para enfrentar la crisis económica que atraviesa el país, el cual se fundamenta en terribles “paquetazos” a las clases desposeídas y en la venta del patrimonio del pueblo hondureño a través de COALIANZA y las “Ciudades Modelo”, siguiendo las directrices de los Organismos Financieros Internacionales OFIs; en su lugar proponemos una salida socialista a la crisis, la cual podemos resumir en los siguientes ejes:


No pagar la deuda externa pública, ni la deuda interna a la banca privada


El golpe de Estado y el sostenimiento del régimen burgués ya le costó al país vastos recursos que no tenía por eso se disparó el endeudamiento externo e interno. Según datos oficiales, el pago del servicio de la deuda ya asciende al 42% del presupuesto nacional, recursos que debemos invertir en educación, salud, seguridad y generación de empleo. Por otro lado, la deuda es un instrumento de chantaje y manipulación en la política de recolonización que saquea nuestros recursos y explotar nuestra mano de obra. De ahí que, el no pago implica romper con el Fondo Monetario Internacional. No es cierto que todos los países necesiten acuerdos con los organismos internacionales de crédito, de hecho varios países no lo tienen, y tampoco es cierto que eso nos separe de la comunidad internacional, porque esa es una decisión de cada Estado. Al que considere que pagar es un asunto ético, le respondemos que quien nos roba desde hace siglos es el imperialismo y la burguesía nacional mediante métodos brutales. Entonces, ¿De qué ética hablamos? La ética burguesa mata de hambre a miles de compatriotas para que la élite capitalista viva en la opulencia.

Para nosotros el tema del NO PAGO DE LA DEUDA es una decisión eminentemente política, es un eje central de nuestra política antiimperialista, tanto, como el rechazo a las “Ciudades Modelo”, las bases y los ejercicios militares en nuestro territorio.   

Expropiación de la burguesía nacional y extranjera


Esto implica derogar de forma inmediata todas las concesiones, fideicomisos, “Ciudades Modelo”, venta de recursos naturales y empresas estatales, clausurando COALIANZA. Pero la medida definitiva es la expropiación de las empresas estratégicas, como es el caso de las telecomunicaciones, la industria, la banca, los latifundios, las agro-exportadoras, etc. No basta con fortalecer el Estado capitalista para ampliar y mejorar los servicios públicos, si bien, eso sería progresivo dada la instauración de la nueva etapa neoliberal post golpe, es equivocado pensar que mediante reformas podamos avanzar hacia la liberación definitiva de la clase trabajadora, por eso la lucha estratégica es la derrota del Estado capitalista golpeando su corazón: la propiedad privada de los medios de producción y poniendo las fábricas y empresas bajo el control obrero. Hasta ahora lo que se ha practicado es lo contrario, el despojo de las tierras y el trabajo a millones de personas y esa expropiación sangrienta es la que ha concentrado la riqueza en manos 214 multimillonarios en este país, por eso es más que legítima la expropiación de la burguesía.


Control del comercio desde el Estado
En este punto, toma importancia el rol que el país cumple en la división internacional del trabajo. Después de la república bananera, vinieron los productos no tradicionales y las maquilas, su rotundo fracaso produjo el éxodo de compatriotas o exiliados económicos como expresión de la destrucción de nuestro aparato productivo, por eso es imperativo romper con la economía capitalista. Es el Estado bajo principios socialistas quien debe controlar las importaciones de productos de primera necesidad, garantizar la soberanía alimentaria, dando tierra, apoyo técnico y financiero al campesinado. De esa forma se crea el empleo para el 50% de la población y se pueden desarrollar los demás sectores de la economía para terminar la desocupación. Resolviendo el problema agrario, es preciso desarrollar los demás sectores particularmente la industria, y establecer las relaciones comerciales conforme a las necesidades de toda la población y no del capital.

Planificación
El Estado debe planificar el desarrollo de la economía a partir de las necesidades de las personas, lo cual no tiene nada que ver con la restructuración de la Secretaría de Planificación, y menos con el Plan de Nación “Visión de País” como lo requiere el sistema capitalista en su versión neoliberal, sino de una planificación donde el trabajo y la riqueza sean un derecho de todos y todas. En Honduras el problema no es la falta de recursos, de hecho tenemos todo lo necesario: fuerza de trabajo, capital financiero, suelo fértil, bosque, minerales, incluyendo petróleo, etc. el problema son las fuerzas que los controlan; para nadie es un secreto que las familias más poderosas se han enriquecido saqueando las arcas del Estado y usado sus instituciones para explotar cada día a la clase trabajadora. Por eso al final del día todo se resume en un solo problema: el control del poder político de la clase capitalista, la única interesada en sostener una producción anárquica y un pueblo hundido en la miseria y en la ignorancia.

Finalmente, subrayamos que esta política solo puede ser impulsada por un gobierno obrero, campesino y popular. De ahí que, en este momento las tereas estratégicas se resumen en la movilización contra el nuevo régimen y la organización popular de la manos de un núcleo de dirección capaz de levantar un programa socialista hasta la toma del poder de la clase trabajadora, ese el propósito del PST y hacemos el llamado a todos los luchadores y luchadoras populares a construir un gran partido a nivel nacional para conducir a las masas a la victoria.