miércoles, 23 de abril de 2014

UPNFM: ¿Universidad pública o sucursal bancaria?

La protesta estudiantil es el antídoto para frenar la
ola privatizadora de la educación superior.

Por Erlin Gutiérrez


En octubre de 2013, el rector de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), David Orlando Marín, firmó un convenio con la Fundación de Crédito Educacional (CREHO) con el objetivo de otorgar “servicios de apoyo financieros a los estudiantes”. Este apoyo financiero consiste en dar préstamos a los estudiantes para que culminen su carrera universitaria, préstamos que deberán cancelarse en un plazo no mayor de ocho años contados desde la fecha de graduación, indistintamente de que los egresados hayan o no conquistado una plaza de trabajo en el Sistema Educativo Nacional.


El convenio estipula también la entrega de espacio físico del campus para el funcionamiento de CREHO. Esta es una modalidad muy común en la universidad: desde hace muchos años las autoridades universitarias han cedido espacio físico a instituciones de carácter privado como bancos y demás, en lugar de emplear estos espacios para la impartición de clases. Esta costumbre hace que la UPNFM tenga una apariencia más de sucursal bancaria que de universidad pública al servicio del pueblo hondureño.

La firma del convenio con CREHO, junto a otros convenios que las autoridades universitarias han firmado con Banco FICOHSA y BAC-Bamer, tiene como propósito fundamental sangrar los bolsillos de los estudiantes para engordar las cuentas de los empresarios que manejan estas instituciones. Parece ser que la política del rector David Orlando Marín es idéntica a la política que sigue el actual gobierno cachureco: desatenderse por completo de la responsabilidad de brindar educación gratuita a los hondureños y, en lugar de eso, obligar a los estudiantes a destinar sus recursos al pago de los altos aranceles del sistema educativo superior.

En el PST planteamos el no pago de la deuda externa a los Organismos Financieros Internacionales (OFI) y al imperialismo norteamericano, para que todos esos recursos sean destinados a cubrir las necesidades más básicas del pueblo hondureño, entre ellos la educación. Proponemos al estudiantado la tarea de reorientar la política de las asociaciones por carrera para que estas retomen la beligerancia que antes las caracterizaba. Es urgente rescatar el método asambleario en cada una de las carreras para definir inmediatamente acciones de lucha que tengan como objetivo echar atrás toda la política privatizadora que avanza a pasos acelerados a lo interno de la UPNFM.