miércoles, 7 de mayo de 2014

Una mirada hacia la mujer del Campo

Por Kely Núñez

Qué paradójico: la mujer campesina produce el 70% de los
alimentos del país, pero vive en la miseria.
En artículos anteriores a este de la “Sección mujer” hemos descrito la penosa situación en que el capitalismo mantiene a la mujer trabajadora; en esta edición intentaremos dar a conocer la situación particular de las campesinas, pieza fundamental de la economía del país. Para ello, es necesario no sólo estudiar su papel como productora, sino verla en el marco de la situación general del campesinado.



La población rural de Honduras representa casi el 61% de la población total; de esta cifra, el mismo porcentaje vive en la pobreza, atravesados por una profunda crisis agraria y alimentaria, son unas 300, 000 familias campesinas que no tienen acceso a la tierra; del 66% de los agricultores que producen los principales granos básicos solo el 8% tiene acceso a la tierra cultivable. Es desde principios de los 90´s con la Ley para la Modernización y Desarrollo del Sector agrícola que se pone en pie un plan de expropiación de las empresas campesinas y de sus derechos adquiridos en los 70´s cuando se promulgó la Ley de la Reforma Agraria. Por lo que la lucha por el acceso a la tierra ha sido una constante del movimiento campesino, cuestión que les ha costado una feroz persecución política por parte del régimen, ejemplo de ello, es el caso reciente de la dirigente campesina Magdalena Morales a quien el 14 de febrero se le dictó sobreseimiento provisional.

La mujer campesina entre la pobreza, lucha y  persecución.

Las mujeres del campo junto con las indígenas son en su mayoría analfabetas, víctimas de violencia, con poco o nada de acceso a condiciones óptimas de salud, educación y empleo digno. La mujer campesina aporta el 70% de la producción de alimentos que se consumen en el país, pero su contribución como productora no se ve reflejada en su condición de vida ya que el 65%  se encuentran en pobreza y el 45% en extrema pobreza y del total de las familias campesinas el 25% son familias encabezadas por mujeres.

Recientemente, el 06 de Marzo,  las mujeres de la Vía Campesina en el foro denominado: “Mujeres Campesinas, Indígenas y Afroamericanas estableciendo su posición política en proceso de integración” daban las siguientes exigencias: Aprobación inmediata de la Ley de Transformación Agraria para las mujeres del campo, cumplimiento del 10% de asignación presupuestaria en carácter de fideicomiso para desarrollar el agro hondureño, cese a la violación y amenazas por parte de terratenientes y empresarios contra las comunidades campesinas.  

El 8 de marzo y la voz de la mujer.

El pasado 08 de marzo, las protestas del día internacional de la mujer comenzaron en el Instituto Nacional Agrario (INA) con sombreros y machetes arriba; las mujeres campesinas exigían al director del INA salir a escuchar sus exigencias tales como: derecho a la tierra para trabajar y los medios para producirla, al mismo tiempo que denunciaron al INA por estar al servicio de los grupos de poder del país y las transnacionales; las compañeras decían ¿Por qué se les entrega nuestro territorio a las transnacionales para las ciudades modelo? Es decir, el campesinado ya no sólo es víctima de la expropiación de sus tierras por parte de los terratenientes nacionales, ahora también con las “Zonas Especiales de Desarrollo” (ZEDE) mejor conocidas como ciudades modelo, los terratenientes extranjeros tendrán control sobre las tierras de las familias campesinas. 

El movimiento campesino no ha cesado en sus acciones por el acceso a la tierra y mejorar sus condiciones de vida, por eso son los principales blancos del régimen; dirigentes y defensores de los derechos del campesinado son víctimas de la persecución. Además del caso de Magdalena Morales, Secretaria General de la CNTC, otro caso fuerte es el de Isabel Morales dirigente campesino del Bajo Aguan a quien el pasado 07 de febrero se le ratifico su sentencia; “Chavelo” tiene cinco años de cárcel sin sentencia firme. Recientemente la abogada Marlen Cruz Licona fue capturada por “usurpación, robo y daños” en perjuicio de la Compañía Azucarera Hondureña S.A. (CAHSA), la abogada es perseguida por su apoyo al Movimiento Campesino de San Manuel Cortés (MOCSAM) en el Valle de Sula. Estos casos podrán ser de los más públicos pero no son los únicos, son cientos de familias procesadas por los terratenientes y transnacionales.

El campesinado tiene necesidad de que se reactive la resistencia con los métodos revolucionarios que la caracterizó en sus inicios contra el golpe de Estado y no con la pasividad que la mantiene ahora su actual dirigencia del FNRP; mientras estos insisten en no articular las luchas del pueblo y no movilizarnos nuestros campesinos y sobre todo, las mujeres del campo, seguirán sufriendo los embates del régimen.