miércoles, 25 de junio de 2014

El magisterio derrotó a la CAP

 El magisterio derrotó la CAP, esta es una oportunidad
para levantarnos
Por Carlos A. Lanza

Más allá de las cifras de guerra que maneja el INPREMA, no hay duda que el magisterio derrotó a la Cuenta de Ahorro Previsional (CAP). La Respuesta del magisterio ha sido contundente, esta renuncia se ha vivido como una fiesta, como una victoria.


¿Qué significado político tiene esta renuncia? ¿Cómo interpretarla a la luz de este contexto de derrotas?; ¿es un acto de confianza en las organizaciones magisteriales o es simplemente un acto de desconfianza contra el gobierno? Nos parece que esta renuncia puede interpretarse como un primer paso en el camino de ir perdiendo el miedo; es un aviso de que el magisterio quiere renunciar al miedo pero la desconfianza en la dirigencia es aún muy fuerte. La renuncia es un golpe al gobierno dado por la base, la base está renunciando porque esta es una acción controlada por su propia conciencia y esto me quedó claro cuando le pregunté a una maestra si había recibido una capacitación para tomar la decisión de renunciar y con firmeza me respondió: “a nuestra escuela nunca llegaron a capacitarnos, pero todas mis compañeras decidimos renunciar por simple lógica” intrigado le pregunté ¿a qué lógica se refería? Y respondió: “primero yo no puedo confiar en que la gente que me robó la jubilación me venga a decir que hoy me quiere proteger y segundo, si esto fuera bueno porque me lo dedujeron sin mi consentimiento, por qué tendría que andar renunciando a un benefició que yo nunca solicité”; no le pregunté más, a esa lógica, a esa lucidez, se le llama instinto de clase: a la maestra y sus compañeras les bastó saber que la propuesta venía de su enemigo de clase para tomar la decisión de renunciar.

Ahora bien, el asuntó está en cómo convertimos esta renuncia en un acto de conciencia prolongado en el tiempo para que no se quede en un simple acto de rebeldía coyuntural. Cómo hacemos para que la renuncia se convierta en un estandarte contra el miedo, cómo hacemos para que la renuncia adquiera el cuerpo, la dimensión de una estrategia de lucha.


Podríamos convertir, siguiendo a Paulo Freire, el término renuncia en una palabra generadora y construir con ella un escenario político concientizador que vaya cimentando los siguientes axiomas: renuncia al miedo, renuncia a la opresión, renuncia a la cobardía, renuncia a la indiferencia, renuncia a la división. Como contraparte de ese renuncia obtendremos lo siguiente: no renunciar a nuestros derechos, no renunciar a la lucha, no renunciar a la dignidad, no renunciar a ser libres; de este dialogo de la renuncia podemos construir un universo de concientización que nos lleve a problematizar la palabra renuncia y de la renuncia a la CAP, podemos hacer poesía de la renuncia, pintura de la renuncia, narrativa de la renuncia, teatro de la renuncia, ensayo de la renuncia, pedagogía de la renuncia, un festival popular de la renuncia; dela palabra renuncia podemos construir la resistencia que necesitamos para mantenernos firmes, necesitamos renunciar a la explotación capitalista, necesitamos renunciar al opresor que llevamos dentro, necesitamos renunciar a los lazos ideológicos, políticos y morales que impiden la liberación definitiva de nuestra patria. Las bases deben organizarse motivadas por este triunfo e ir más lejos, esta es una oportunidad para levantar nuestro nivel de conciencia y nuestra capacidad de organización. La ofensiva del gobierno continuará, ya nos quitaron la jornada plena y viene una reforma al Estatuto que es similar a una derogación, la base tiene la palabra: si derrotamos la CAP, podemos obtener más triunfos.