lunes, 23 de junio de 2014

Mujeres: entre la barbarie capitalista, el machismo y la impunidad

He aquí los frutos negros de la violencia contra la mujer
Por Kely Estefanía Núñez

La decadencia de la economía imperialista mantiene a países como el nuestro en un constante aumento de miseria y pobreza  que se reflejan en las condiciones deplorables de vida, que llegan a rasgos sumamente humillantes dentro de la población. Con este ataque sistemático a la clase trabajadora, el capitalismo ofrece como única salida la barbarie, donde hombres, mujeres y niños pero sobre todo, estos últimos sectores, en la mayoría de los casos, se enfrentan a un destino con desenlaces fatales y así lo muestran las últimas estadísticas.


Ya desde años anteriores se observaba un ascenso de los asesinatos de mujeres en el país, solo en los últimos seis años se ha registrado la muerte violenta de más de dos mil quinientas mujeres; del 2010 al 2012 se registra un incremento del 35% con respecto a los años anteriores, siendo Tegucigalpa y San Pedro Sula las dos principales ciudades en índices de estos crímenes.

 El Centro de Derechos de Mujeres (CDM) registró para los primeros dos meses de este año (2014) 69 mujeres víctimas de violencia, razón por la cual el pasado 28 de abril diferentes sectores de las organizaciones feministas de Honduras realizaron una protesta frente a casa presidencial, las imágenes de la protesta eran sumamente fuertes e impactaron al conjunto de la sociedad. Las manifestantes colocaron bolsas de basura que simulaban tener el cuerpo de una mujer dentro, otras cargaban ataúdes, todos puestos frente a casa presidencial. La manifestación no sólo se realizó en memoria de las miles de mujeres asesinadas, también exigieron se esclarezcan los casos ya que el 90% se queda en la impunidad.

 También son parte de la violencia la juventud y la niñez; en la pasada celebración del día de las madres un grupo de mujeres decidió honrar a las madres que han perdido un hijo o hija producto de la criminalidad que azota el país. Estás mujeres se colocaron también frente a casa presidencial con pancartas de repudio ante los asesinatos.

El machismo y la impunidad van de la mano


En el mundo el 38% de los asesinatos de mujeres, son casos de violencia machista perpetrados en su mayoría por parejas o exparejas. Honduras en años anteriores ha encabezado la lista entre los países machistas de Latinoamérica. La familia patriarcal es una de las principales protagonistas en este mundo de violencia contra la mujer. Cuántas noticias en los últimos años no dicen “herida a machetazos por su pareja”, “violada y luego asesinada” “la mataron por celos”, “la mataron por ser mujer” al final esta es la realidad que viven las mujeres hondureñas victimas del machismo, el patriarcado, de la barbarie capitalista que las oprime y sobre explota. Este sistema ve a las mujeres como mercancía a merced de las ganancias del capital. Y mientras la impunidad prevalezca, pese a la existencia de las leyes, crecerá la ola de asesinatos que tienen como realidad nuestros países.

¡Unámonos contra los femicidios, por el juicio y castigo de los responsables!


Sólo hay una manera de hacerle frente a esta realidad y es exigir el castigo a los culpables; sin asesinos sueltos, no hay mujeres víctimas de la violencia sexual, doméstica y otras formas de violencia que viven en conjunto los sectores oprimidos y explotados. Las organizaciones feministas llevan años protestando, pero se han quedado solas y a la deriva. Todas las protestas contra las desigualdades sociales de la mujer han terminado en peroratas parlamentarias.  El movimiento popular no acompaña debidamente las luchas de las mujeres y  no coloca  como parte fundamental de su programa las banderas contra la opresión y explotación de las mujeres pobres.

La pasada movilización nacional de los territorios “Por la dignidad, la soberanía y la libertad de Chabelo Morales” donde estuvo presente el PST, llevó dentro de sus demandas la lucha contra los feminicidios y el castigo para los culpables, este ejemplo de nuestros indígenas y el campesinado debe ser retomado por las demás organizaciones. El PST propone la realización de un Paro Cívico Nacional organizado desde las bases que levante un plan de lucha que incluya las demandas de las mujeres, contra los femicidios, contra la desigualdad laboral, contra la discriminación a mujeres embarazadas por ampliar la licencia de maternidad, por la legalización de las PAE y el aborto seguro y gratuito, socialización del trabajo doméstico, por guarderías gratuitas en los centros de trabajo y estudio entre otras.


Por último señalar que el capitalismo nunca dará protección a las mujeres, sobre todo si estas son pobres porque utiliza el machismo como herramienta para dividir a la clase trabajadora y debilitar sus luchas. Acabar con el capitalismo implica luchar contra el machismo en todos sus niveles y sobre todo, al interior de nuestras organizaciones. La plena emancipación de la mujer requiere de una sociedad socialista sin opresión, ni explotación, donde la mujer sea tratada con igualdad y solidaridad en todos los ámbitos de su vida.