jueves, 19 de junio de 2014

Por una Central Única de Trabajadores electa en las bases y para la lucha

Si la Central Única de Trabajadores no es para la lucha tendremos
un fracaso más
Andrés militante

El primero de mayo tuvo como consigna central la necesidad de organizar una Central Única de Trabajadores, este planteamiento se propone en una coyuntura caracterizada por la total desmovilización de la clase trabajadora; los gobiernos nacionalistas de Porfirio Lobo Sosa y Juan Orlando Hernández no han tenido oposición ni de las centrales obreras, mucho menos de la dirigencia del FNRP-LIBRE. Han existido acciones de valientes luchadores y luchadoras pero, por falta de apoyo, han sido débiles y aisladas. En este contexto de desmovilización y falta de oposición es muy progresivo organizar una Central Única de Trabajadores, siempre y cuando, sea democrática y para la lucha.


 Consideramos que por el significado histórico que tiene el mes de mayo para la clase trabajadora, fue propicio escoger la fecha del primero de mayo para propagandizar con fuerza este planteamiento, al respecto, Ramón Amaya Amador en el texto “El camino de mayo es la victoria”, sostiene que "La unidad de los trabajadores es una demanda imperativa del espíritu de Mayo y no es casual que sean las fiestas del 1o. de Ma­yo las que hayan comenzado ya a provocar el acercamiento obrero y esto no es simplemente por un recordatorio como pudiera con­siderarse a primera vista, sino por la fuerza poderosa del ideal revolucionario de Mayo que en las condiciones actuales se va concretando como la fuerza principal y la dirección principal en el proceso de desarrollo del pueblo hondureño”.

Ahora bien, para que la nueva Central Única sea una herramienta útil para la clase trabajadora, ésta debe ser totalmente diferente al estilo de conducción que ha prevalecido hasta ahora en las centrales existentes; de lo contrario, lo único que haremos será concentrar el poder de la burocracia traidora en una sóla central, de esta manera, lo que podría ser cualitativamente superior se convertirá en un fracaso más.

Para que esa Central Única tenga perspectiva, el PST propone que sea electa en una gran asamblea constituyente de bases; en ella deben participar las bases de la CTH, CGT y CUTH y la primera tarea que deben emprender es elegir una nueva dirigencia; si continúan los mismos este esfuerzo no servirá para nada.

No imaginamos una Central Única dirigida por aquellos vinculados a la corrupción del IHSS, tampoco imaginamos una Central Única dirigida por aquellos que han venido negociando salarios mínimos de hambre, en fin, no concebimos una Central Única dirigida por los mismos que durante décadas se han negado a luchar y por lo contrario, han encontrado en los sindicatos su modo y estilo de vida. Amaya Amador, en el texto ya citado nos advierte: “Para mantener esa victoria que obtengáis, debéis ir a la unidad orgánica y mantener firme la unidad de acción con los cam­pesinos, con los artesanos, con los intelectuales progresistas, con los estudiantes, con los maestros, con las mujeres, con todo el pueblo demócrata que en esta hora está con vosotros en la jornada histórica, sin vacilaciones ni componendas! Y también, no olvidéis a los traidores, a los entreguistas, a los que la han querido hacer fracasar con maniobras o amenazas, a la canalla anti obrera y antidemocrática. ¡No lo olvidéis para que en el futuro no se os infiltren en las filas para obstruir el paso en el largo y trabajoso camino que tenéis que recorrer!”

El PST propone que la organización de esta Central Única debe estar sustentada políticamente en una total independencia de los gobiernos de turno y de partidos oligárquicos tradicionales, incluso de partidos como LIBRE que pregonan la reconciliación de clases y con ello la colaboración entre el capital y el trabajo; Incluso el nuevo proyecto de Central Única debe ser independiente de la misma Organización Internacional del Trabajo (OIT) que no es más que un representante de la burocracia internacional al servicio del imperialismo. Como dice Amaya Amador: “No hay que dejarse embaucar por los propagandistas oriteros, "educadores" salidos de las escuelas del imperialismo, "especialistas" del anticomunismo, cuando aconsejan y proclaman la eliminación de la lucha de clases y la "colaboración" entre capi­talistas y trabajadores. Son paparruchadas. La "paz entre las cla­ses", la "colaboración de clases" y toda una serie de "teorías" inventadas por los ideólogos del imperialismo no son en la realidad más que amigazas para llevar adelante la explotación obrera sin ningún impedimento, sin ninguna protesta. Lo podemos comprobar día tras día en las empresas donde los sindicatos obreros están bajo la influencia de esos agentes antes enumerados”.

El PST considera que el mejor homenaje a la heroica huelga bananera de 1954 en su 60 aniversario es que la organización de esta Central Única este respaldada socialmente con un plan de lucha estratégico que unifique a todos los trabajadores y sectores populares contra el gobierno de JOH; la primera tarea de este plan de lucha debe ser la convocatoria a un gran Paro Cívico Nacional de 24 horas, preparado en las bases de las organizaciones. El Paro Cívico y el plan de lucha lo entendemos como la plataforma desde la cual debemos avanzar hacia la huelga general, a 60 años de la huelga de 1954 necesitamos una Central Única que avance hacia la huelga general para fortalecer nuestra conciencia de clase y recuperar todo lo perdido.