domingo, 13 de julio de 2014

San Francisco de Opalaca: un digno ejemplo de resistencia

San Francisco de Opalaca: digno ejemplo
de resistencia
Por José Domingo Godoy

El proceso de lucha organizada que impulsa el pueblo indígena en San Francisco de Opalaca, no nació con el fraude electoral de noviembre 2013, ni se limita a eso, son ya varios años de trabajo organizativo permanentes que los compañeros sostienen y se demuestra en la lucha sin tregua contra la corrupta y asesina argolla del Partido Nacional encabezada por Socorro Sánchez, quien pretende seguir al frente de la alcaldía a como dé lugar.

Esta lucha se ha presentado como una simple disputa de cargos a partir de un empate en los resultados electorales (1,596 votos) entre Éntimo Vázquez candidato del Partido Libertad y Refundación y  Socorro Sánchez candidato del Partido Nacional, donde el Tribunal Supremo Electoral (TSE) resolvió alterando descaradamente el resultado a favor del segundo, con la suma de 8 “votos” extra y por tanto, sin seguir el procedimiento que la Ley contempla, es decir el lanzamiento de la moneda. De forma irresponsable David Matamoros se lavó las manos y declaró que el (TSE) no podía hacer nada desde el momento en que el Consejo de Ancianos no quería reconocer la resolución de esta institución, la máxima instancia de asuntos electorales.   

La esencia del conflicto

Sin embargo, en el fondo se trata de una declaración de guerra contra la organización y las luchas del pueblo Lenca que, hoy por hoy, es el mejor ejemplo de resistencia contra las políticas de recolonización imperialistas expresadas en el saqueo de los bienes comunes de la naturaleza, de los territorios, de la privatización de las empresas estatales, de las carreteras, puertos y aeropuertos, la instalación de ciudades modelo y de nuevas bases militares, y muchos otros proyectos neoliberales.
El ataque contra los indígenas expresa también un plan de exterminio, de irrespeto y desprecio, no se les perdona que existan y menos que tengan derechos a la autodeterminación contemplados en convenios y tratados internacionales que el Estado hondureño como firmante está obligado a cumplir; entre ellos el Convenio 169 de la OIT, la Declaración de la ONU sobre Pueblos Indígenas, la Declaración de Viena, entre otros instrumentos del Derecho Internacional reconocido a los Pueblos Indígenas en el mundo.
En resumen, el verdadero motivo de la escalada de represión contra el pueblo de San Francisco de Opalaca o los “militantes de LIBRE” como se ha vendido en los medios de comunicación, traspasa totalmente los límites de una lucha electoral; en esta lucha están presentes todos los motivos de la oligarquía pro-imperialista y también el conflicto nos muestra el camino a todos los luchadores populares y vuelve más necesaria la unidad de todas las organizaciones populares.

Actualidad del proceso

Como lo ha denunciado el COPINH, en el momento que escribimos estas líneas el Juzgado de Letras de Intibucá mantiene un citatorio para el 24 de junio del presente año a 30 líderes Lencas de San Francisco de Opalaca, entre ellos el Alcalde Legitimo Éntimo Vásquez, a sus regidores, regidoras y secretarios indígenas, como también a Jesús Rodríguez, Coordinador de Tierra, Territorio y Medio Ambiente de la Coordinación General del COPINH, quien es originario de Opalaca y que está liderando este proceso de resistencia indígena; También se encuentran dirigentes de otras organizaciones como el Coordinador de Agentes de Pastoral de la Zona 10, dirigentes de la ADRO, de la Cooperativa COCAOPAL, corresponsales de Radio Progreso y del equipo de comunicación de la Radio Puca Opalaca, y otros líderes claves de estas las comunidades.
Desde el PST, llamamos a todas las organizaciones populares a respaldar solidariamente esta lucha y acompañar este proceso que representa los intereses de todo el pueblo hondureño y a su vez, constituye el mejor ejemplo de resistencia contra el gobierno y su política entreguista, por eso llamamos al FNRP, a la Plataforma de Movimientos Sociales y Populares, a las organizaciones de Izquierda y a todos los luchadores y luchadoras a organizar un Paro Cívico Nacional de 24 horas que incluya diversas formas de lucha de acuerdo a las posibilidades de cada región.