jueves, 7 de agosto de 2014

¡Alto al genocidio contra el pueblo Palestino!


El Partido Socialista de los Trabajadores (PST) nos manifestamos en total repudio a la agresión militar genocida del gobierno israelí en contra de la población de la Franja de Gaza. En particular condenamos los premeditados bombardeos que, mediante misiles y tanques, emprende el régimen racista y sionista del Primer Ministro, Benjamín Netanyahu, contra la población palestina indefensa, y en especial contra su población infantil.


También condenamos al gobierno de los Estados Unidos por el apoyo diplomático y económico que brinda a ese estado terrorista y genocida. Obama envía más de 3 mil millones de dólares cada año para financiar al ejército israelí, recursos sin los cuales no podría bombardear escuelas, hospitales o casas de habitación.

Esta ofensiva es parte de una política global del Estado terrorista-genocida de Israel, con apoyo de Estados Unidos, para expulsar definitivamente a la población palestina, culminar la colonización de todo el territorio que inicio en 1948 con el objetivo de expandir un Estado gendarme que cuide los intereses de las transnacionales del petróleo en la región. Sin embargo, a ese interés se contrapone la heroica resistencia del pueblo palestino que no acepta el despojo de su territorio ni renuncia a su existencia como nación.

Pero el peligro que se cierne sobre Palestina no solo es militar, sino también político. Hace varios años que el Departamento de Estado norteamericano busca impedir que se consolide la unidad del Estado Palestino, procurando la división entre Hamas y Al Fatah, gobernantes en la Franja de Gaza y en Cisjordania, respectivamente. Con esta ofensiva los sionistas y el imperialismo buscan forzar, mediante el terror militar, a que Al Fatah firme un acuerdo bilateral con Israel que excluya a Hamas para que se rompa el Gobierno de Unidad Palestina, y así fortalecer la posición del estado-terrorista. A eso conducen las actuales negociaciones dizque “de paz” del jefe de la diplomacia gringa, John Kerry.

La hipocresía del gobierno norteamericano es tal que mientras promueve esas conversaciones, aprueba en el Congreso norteamericano un incremento de ayuda militar a Israel por el orden de 250 millones de dólares a fin que Israel no se quede sin poder de fuego, y además bloquea toda acción de la justicia internacional para sancionar a ese estado-delincuente.

La solución a esta situación pasa necesariamente por construir un Estado Palestino laico, democrático y plurinacional, en el que coexistan las diferentes etnias y religiones, como fue durante siglos antes de la invasión sionista de 1948. Pero esa aspiración es obstaculizada por la existencia del Estado racista y teocrático de Israel, el cual debe ser disuelto para hacer posible la unificación de musulmanes, judíos y cristianos sobre la base de la tolerancia y la inclusión. Mientras dicho estado exista, continuara el genocidio y la guerra en la región.

Alto al genocidio contra la población de Gaza. Fuera manos del imperialismo norteamericano en Palestina. Ninguna confianza en los pactos promovidos por los Estados Unidos. Por el triunfo de la resistencia palestina contra el invasor sionista.

 Tegucigalpa, M.D.C. 07 de agosto de 2014