domingo, 25 de enero de 2015

DÍA DE LA MUJER HONDUREÑA, LA LUCHA CONTINÚA

Por Kely Estefanía Núñez

Hace 60 años la historia hondureña registró un hecho que marcó un cambio trascendental en la situación política de las mujeres. Hablamos de la obtención de su derecho al voto mediante decreto N° 30, en enero de 1955. Es en honor a esta fecha que cada 25 enero se conmemora el día de la Mujer hondureña.

Una ola internacional que no tardó en llegar a Honduras
Es a finales del siglo XIX e inicios del XX que en el mundo entero las mujeres, producto de sus luchas, comienzan a conquistar su derecho a educación, carreras profesionales y el derecho al voto. Es la Rusia Soviética la primera nación que otorga la igualdad política a las mujeres y el primer país en elegir a una mujer a cargo de elección popular. Tres años después de la Revolución Rusa de 1917, EE.UU. se ve sacudida por enormes movilizaciones del movimiento sufragista y éstas terminan conquistando su derecho al voto. Esta atmósfera de luchas también llegó a América Latina. Las mujeres rápidamente conquistan el derecho al voto en nuestro continente. Es Ecuador el primero en 1929, luego le siguió El Salvador en 1939 y ya para 1952 eran 13 los países que reconocían los derechos civiles y políticos de la mujeres.
Honduras vivió desde 1948 las primeras solicitudes por el derecho al voto, pero desde el Congreso Nacional y cobijados bajo el lema “Las mujeres para la casa y no para la política”, negaron constantemente esta petición. Es producto de la presión de movimientos de mujeres como la Federación de Asociaciones de Feministas de Honduras FAFH, la Asociación de Mujeres Universitarias, el Frente Femenil Pro-Legalidad, y principalmente enmarcados en la ola revolucionaria que sacudía el país desde la Huelga Bananera de 1954, que por unanimidad el Congreso Nacional vota a favor del sufragio para las mujeres.

Medio siglo después y a un año del gobierno de JOH, la opresión y explotación de la mujer continúa
60 años han pasado de este gran logro, pero la participación política de las mujeres sigue siendo minoritaria en todos los sentidos. Según el TSE y el INAM, sólo el 27% de los puestos a diputaciones y regidurías lo ocupan mujeres y sólo el 6% de las alcaldías están dirigidas por féminas. Estos datos reflejan que a pesar de la conquista del derecho electoral para las mujeres, éste no suprimió su esclavitud en la familia y la sociedad. Por eso vemos que a las mujeres, y principalmente a las pobres, se les sigue limitando su participación política debido a la existencia del yugo machista.
Cada año las estadísticas revelan que las mujeres vivimos en una situación constante de desigualdad. Según datos del INE, las mujeres son sólo el 18.9% de la población económicamente activa y junto a la juventud representan la mayoría de la población desempleada. Todo esto a pesar que un 32% de los hogares son llevados a solas por mujeres. A un año del gobierno de JOH la situación no promete mejorar; éste ha sido incapaz de esclarecer los femicidios que tienen una tasa de impunidad igual al 90% y a pesar que la Secretaría de Seguridad asegure una disminución del 18% en femicidios, organizaciones de mujeres y de DD.HH. confirman que, por el contrario, los asesinatos van en aumento.
El gobierno de JOH mediante políticas asistencialistas como el bono 10,000 y el programa “Vida Mejor” asegura ayudar a las mujeres hondureñas, pero contradictoriamente aprueba la reducción del presupuesto en sectores como salud y educación donde las más afectadas son las mujeres pobres, quienes son las socialmente responsables del hogar y los hijos, y sobre las que caerán estos groseros recortes.

La lucha continúa, unidad y movilización a favor de las mujeres

Las mujeres aún tenemos mucho porqué luchar. A diario sobrevivimos a una sociedad que sólo brinda violencia, desempleo, discriminación y miseria. Desde el PST estamos convencidos de que la situación de la mujer trabajadora refleja claramente la situación del proletariado en su conjunto. Es urgente la unidad de hombres y mujeres contra el machismo, la explotación  y el patriarcado; sólo así, hombres y mujeres podremos gozar de plena igualdad. Urge ganar a las mujeres pobres para el camino de la revolución social, que ningún asistencialismo nos robe a las luchadoras más fuertes de las filas de la revolución proletaria. A un año del gobierno de JOH y en el día de la mujer hondureña, movilicémonos también por las demandas más sentidas de las mujeres.