sábado, 25 de abril de 2015

NO A LA FUERZA DE TAREA “PROPOSITO ESPECIAL” ¡FUERA TROPAS GRINGAS DE HONDURAS!

Fuera Gringos de Honduras

¡FUERA YANQUIS DE HONDURAS!

El Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos planea instalar en Honduras una unidad militar denominada Fuerza de Tarea de Propósito Especial Aire-Tierra de Marines-Sur (Special Purpose Marine Air-Ground Task Force-South o SPMAGTF-South) formada, inicialmente, por 250 marines que estarian ubicados en la base aérea Soto Cano en Comayagua, mejor conocida como Palmerola.
Su alcance es regional, según sus organizadores, es decir que es concebida para una estrategia mas amplia de alcance para Latinoamerica supuestamente para colaborar en el combate contra el narcotráfico. No es casual que haya sido anunciada en el marco de la visita del jefe del Comando Sur de Estados Unidos, John Nelly, a Honduras, inmediatamente despues de la Conferencia Centroamericana de Seguridad Transnacional que reunio a fines de marzo a delegados de 14 ejercitos de la región. Para hacerla aceptable a la población, le ponen de aderezo algunas misiones medicas y ayuda cívico-militar para construcción de viviendas, y la Embajada de Estados Unidos la anuncia como un ejercicio militar nada mas.

En realidad esta iniciativa es mucho mas que un simple ejercicio y el motivo es menos loable de lo que afirman la Embajada y el gobierno. El verdadero objetivo hay que encontrarlo en los movimientos que hace el imperio norteamericano para instalar mecanismos de respuesta rápida en Latinoamerica contra paises o movimientos insurgentes que considera “enemigos” o potenciales rivales. La presencia militar gringa es envolvente y se ha acelerado en los últimos años, de modo que ha aumentado donde ya existía, como el el caso de Colombia, Honduras, Peru, Puerto Rico, y se ha expandido a otros paises como Costa Rica, Haiti y Mexico. De hecho, hoy mismo Brasil esta rodeada por 25 bases y Venezuela por 13, existiendo en total 74 bases reconocidas o no. Sin embargo, la Fuerza de Tarea “Proposito Especial” que Estados Unidos pretende instalar en Palmerola, donde ya están instalados mas de 500 efectivos militares gringos, no es simplemente “una mas”; como su nombre lo indica tiene un propósito especial. Pretende convertirse en el comando central que lideraria operaciones destinadas a toda America Latina, particularmente en Centroamerica y El Caribe.

Esto no necesariamente implica que en lo inmediato se producirá una invasión militar contra otro pais, ya que por los momentos, los norteamericanos no cuentan con condiciones propicias en su propio pais y en la región para el envio de tropas con propósitos de ocupación masiva. En lugar de eso, este tipo de Fuerza de Tarea puede cubrir una amplia gama de acciones de la llamada “Guerra Hibrida”, que van desde el apoyo logístico y la coordinación de “operaciones encubiertas” del Comando Sur o la CIA  en su conspiracion contra gobiernos independientes; el entrenamiento de fuerzas regulares o irregulares de oposición armada; el uso de tecnología de espionaje y sabotaje electronico, o, eventualmente, servir de plataforma para lanzar ofensivas militares directas (mediante drones o fuerzas especiales)  o en combinación con otros ejércitos aliados, si lo considerara necesario. Como lo analiza Vicky Pelaez, para este tipo de tarea Estados Unidos “no necesita de grandes instalaciones para futuras invasiones convencionales sino el uso de bases pequeñas, llamadas "Lily Pad Bases" con una infraestructura que puede expandirse en el plazo, en términos operativos, muy corto” (Pelaez, 2015). En ese sentido, se trata de una avanzada militar imperial para orquestar agresiones a los pueblos de Latinoamerica.

Ni en Honduras ni en América Latina,
fuera las Bases Militares de América Latina

Esta iniciativa se ubica en un contexto mundial, caracterizado por la perdida de hegemonía y control de los Estados Unidos sobre la región del Medio Oriente, donde se encuentran sus principales fuentes de abastecimiento de petroleo y gas natural, hoy dia una región sumergida en graves conflictos o guerras civiles, donde a los gringos no les va muy bien (Irak, Siria, Estado Islamico, Yemen) o con recursos petroleros en poder de gobiernos que los gringos no controlan (Iran). En ese contexto, Estados Unidos enfatiza ahora su interés en America Latina, una región con abundantes recursos naturales que están en manos de gobiernos no sometidos o no totalmente coincidentes con los dictados políticos de Washington, como Venezuela, Brasil, Ecuador, Bolivia  o Argentina. Aprovechando que la mayoría de dichos gobiernos enfrentan duras crisis económicas o políticas, la política norteamericana hoy dia contempla un amplio abanico de métodos que incluyen influenciar esos gobiernos, chantajearlos o, si no, conspirar contra ellos mediante el respaldo a sus respectivas oposiciones de derecha con apoyo financiero, logístico y, en los casos mas duros, blandiendo el garrote militar.

Adicionalmente es interés del imperio norteamericano salir al paso del vertiginoso avance que los gobiernos de Rusia y China están teniendo en la región centroamericana, con una presencia creciente en Nicaragua y El Salvador no solo en el campo económico sino tambien en lo logístico y militar. Es de especial importancia la construcción del Canal Interoceanico de Nicaragua, el cual sera concesionado a China y contara con la protección de la armada rusa (se prevé que en poco tiempo, Nicaragua tendrá la flota aérea mas poderosa de Centroamerica con los Mig 29 que comprara a Rusia). Otros puntos de interés en la región son las Zonas de Empleo y Desarrollo Economico (ZEDEs o “Ciudades Modelo”) en Honduras, cuya primera ciudad se construirá en las cercanías del Golfo de Fonseca. Es decir que esta base se ubicaría en el medio de un enjambre de puntos de disputa y de interés para el imperio en la región.

El efecto de esa presencia militar en Honduras sera nefasto, como lo ha sido siempre. Todos recordamos el precio que tuvo que pagar el pueblo hondureño en los años 80s. con la instalación de las bases militares para apoyar a la “contra” nicaragüense: decenas de miles de desplazados y ultrajados en El Paraiso y Choluteca; niñas, niños y mujeres abusados sexualmente por la soldadezca, centenares de lideres populares desaparecidos y asesinados, liquidadas las organizaciones de oposición de izquierda, divididas y descabezadas las organizaciones gremiales, para contar con un territorio “limpio” de oposición; y por otro lado, la inundación de armas de los “contras” en el mercado negro, aparte del riesgo de ver a las poblaciones circundantes afectadas por las actividades militares en si.

El gobierno de los Estados Unidos pretenden hacer creer que todo se hace en respeto de la soberanía nacional, difundiendo que pidió “permiso” al gobierno hondureño para preparar la venida de la Fuerza de Tarea. Sin embargo, la solicitud no paso por la Cancilleria, que seria lo normal, sino que fue directamente a la Secretaria de Defensa, es decir a los militares. El gobierno de Juan Orlando ha dejado en claro que quisiera ver los marines en Trujillo y no solo en la Mosquitia, pero todo se maneja en total secretividad.

El Poder Ejecutivo tendría que enviar la solicitud al Congreso Nacional para su aprobación o rechazo, según lo estipula la Constitucion de la Republica (articulo 205, numeral 25), pero hasta ahora no lo ha hecho. Historicamente los gobiernos que han traido tropas norteamericanas se han basado en un oscuro “Acuerdo de Asistencia Militar de 1954”, que no tiene legalidad por ser un acuerdo de un gobierno que ya no tiene vigencia, pero nunca lo han sometido al Congreso. Ante la posibilidad de que la petición sea girada al Congreso, diputados de las bancadas del PAC, el PINU y el PN se han manifestado a favor de la presencia militar norteamericana, mientras que diputados de LIBRE y del Partido Liberal se han manifestado en contra.

Frente a estos hechos, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) nos manifestamos, como sigue:

1.     Repudiamos la anunciada Fuerza de Tarea Proposito Especial, demandando al gobierno de Juan Orlando que rompa la secretividad en que maneja la información y cumpla con el procedimiento interno, sometiendo al Congreso Nacional la aprobación de la presencia militar gringa.

2.     Exigimos a las bancadas de los Partidos de oposición (LIBRE, PAC, Liberal y PINU) que se manifiesten y voten en contra de la pretencion del Comando Sur.

3.     Exigimos a las mencionadas bancadas que también decrete la salida del personal militar y de apoyo de nacionalidad norteamericana de la base Soto Cano de Palmerola, así como de las bases ubicadas en otras regiones del territorio nacional.

4.     Anulación del Acuerdo de Cooperación Militar Estados Unidos-Honduras de 1954.

Comité Ejecutivo del Partido Socialista de los Trabajadores [PST]