martes, 28 de abril de 2015

POR UNA JORNADA NACIONAL DE LUCHA. CONTRA LA REELECCIÓN Y POR LA CONSTITUYENTE.

No a la Reelección. No al continuismo de JOH
Los pronósticos más sombríos se están cumpliendo: la Sala de lo Constitucional falló a favor de la reelección, en una sentencia plagada de vicios que, en un Estado de Derecho, lo harían inútil para su objetivo, pero que, en el estado autoritario y arbitrario que tenemos, será utilizada por el actual mandatario -JOH- para su aspiración continuista.

UN FALLO ILEGAL, ENGAÑOSO, INCOHERENTE, INMORAL Y ABSURDO

Es un fallo ilegal porque: 1) los integrantes de dicha Sala ejercen ilegalmente sus funciones desde que fueron impuestos en 2012 por el oficialismo en el Congreso Nacional, usurpando los cargos de cuatro magistrados que no eran obedientes a JOH, sin tener este órgano del Estado facultades para ello; 2) la Sala de lo Constitucional no debió interpretar lo que es claro en el texto constitucional; 3) tampoco tiene atribuciones para declarar la “inaplicabilidad” de los artículos 42.5 y 239, ni por extensión la inaplicabilidad parcial de los artículos 4 último párrafo y 374 parcial, porque equivale a dejar en suspenso permanente parte del texto constitucional, lo que en la práctica significa su derogación, peor aun tratándose de artículos definidos por ellos mismos como “intocables” o “pétreos”, con lo que cometen delitos de abuso de autoridad y “traición a la patria”,  usurpando atribuciones que solo puede ejercer el Soberano, a través de una Asamblea Constituyente originaria; 4) incumplió el procedimiento formal pues el fallo de la Sala resolvió por vía de excepción y no por acción, como pidieron los demandantes, por lo que el fallo es incongruente; y, 5) un magistrado retiró su firma antes de que el fallo quedara en firme, lo que obligaba a que el mismo fuera conocido por el pleno de la CSJ, cuestión que no sucedió.
Es engañoso porque, aunque la Sala de lo Constitucional no se atrevió a derogar directamente los artículos 42.5 y 239 (que en forma expresa prohíben promover la reelección y el continuismo), derogó una de sus garantías jurídicas, el artículo 330 del Código Penal (que sanciona penalmente ese delito), pretendiendo hacer creer que con dicha derogación anula el efecto de los primeros, lo que es falso porque al mantener aquellos su vigencia y siendo de un nivel jerárquico superior, siguen teniendo efecto, tan claramente que no requiere interpretación en el sentido de que la reelección es prohibida; más bien, siguiendo su lógica el Congreso tendría que sustituir el articulo del Código Penal derogado por uno equivalente para no perder la aplicabilidad de la norma constitucional.
Es incoherente porque en el 2008 la misma Corte Suprema de Justicia falló contra una pretensión de reformar la Constitución por el mismo motivo, sentando jurisprudencia (un antecedente) y no debió contradecirse con el actual fallo; y porque quienes hoy intentan imponer la reelección y el continuismo, ayer fundamentaban el Golpe de Estado de 2009 contra el ex Presidente Manuel Zelaya con los mismos argumentos que hoy utilizan para aprobarla.
Es inmoral y absurdo porque se fundamenta en una supuesta “violación de los derechos humanos” de los ex presidentes cuando los mecanismos del Estado que denuncian están bajo su propio control y en la práctica han sido los principales perpetradores de violaciones a los derechos humanos contra el Pueblo de Honduras.

LA COMPLICIDAD DE MEL ZELAYA Y DEL FNRP

Muchas voces de sectores populares y democráticos se han levantado contra esta imposición de JOH, incluyendo al Partido Anti Corrupción y el Partido Liberal que han interpuesto o están por presentar recursos legales para anularla; incluso algunos sectores como Salvador Nasralla hacen llamados a salir a la calle, y algunos han convocado a plantones o mítines para protestar. Pero hay una excepción: el gran ausente en la oposición ha sido el partido LIBRE, junto a la dirigencia del FNRP. Ambos se borraron del mapa del debate público, mientras hace meses el Partido Nacional movía todas sus piezas para llegar a este resultado, o a lo sumo daban declaraciones gallo-gallina. Ahora que la reelección está siendo impuesta por la vía torcida y que claramente tiene dedicatoria para favorecer al actual mandatario, el caudillo Manuel Zelaya en sus declaraciones tiene sumo cuidado de dar por consumado el hecho, de no exigir la Constituyente Originaria ni de llamar a acciones de presión para impedir el acto arbitrario de JOH. A lo sumo se limita alardear que puede vencer a JOH en las urnas, y con esa cantaleta no da pelea ni siquiera en el plano legal. En ese sentido, la posición política de Mel Zelaya es complaciente con los objetivos de JOH y pareciera más bien una escena de “compadre hablado” con sabor a complicidad.
Por su parte, el FNRP después de meses de silencio sobre ese tema, sigue los pasos de su líder. Por ejemplo, en una reciente convocatoria a una marcha (para el 29 de abril) llama a luchar para exigir un “Juicio Político” contra los magistrados y diputados que aprobaron la reelección, lo que es correcto, pero no llama a derrotar en las calles la pretensión reeleccionista en sí, algo imperdonable. Como es su costumbre, el caudillo de LIBRE y la cúpula del FNRP continúan desmovilizando a la Resistencia.
Si LIBRE se uniera al PAC y a la facción que aún controla Mauricio Villeda en el Congreso, podrían sacar a la calle miles de personas, y también podrían presionar con su mayoría simple porque el Congreso Nacional discuta el tema y, de lograrlo, podrían ganar en una votación ¿Por qué no lo hacen o si quiera lo intentan?

NECESIDAD DE MOVILIZARNOS PARA DETENER A JOH
La Sala de lo Constitucional no tiene potestad
para cambiar la Constitución, sólo lo puede
hacer una Asamblea Constituyente Originaria.

El PST considera que el tema de la reelección no puede valorarse aisladamente de su contexto, es decir, se debe considerar si se hace en el marco de un Estado democrático o autoritario, si es producto o no de la voluntad popular y a qué intereses de clase sirve. En el caso que nos ocupa, es clarísimo que se impone violentando todas las reglas de un Estado de derecho, que nada tiene que ver la voluntad popular y que todo el proceso va encaminado a perpetuar un gobierno de JOH; por consiguiente apoyar la reelección hoy día en Honduras, es contrario al interés popular y quienes la apoyen se ubican del lado del gobierno cachureco. Pero no sólo denunciamos la pretensión antidemocrática del Partido Nacional de imponer a su líder, sino también el oportunismo y complicidad de todos aquellos que avalan esta política del gobierno.
Por consiguiente el Partido Socialista de los Trabajadores, llama al Pueblo hondureño a movilizarse de cualquier manera para oponernos a las pretensiones reeleccionistas, exigiendo:
-          A la Corte Suprema de Justicia que resuelva a favor de los recursos interpuestos por el Partido Anticorrupción y del Partido Liberal, si este último llega a concretase.
-          Al Congreso Nacional para que incluya en su agenda la discusión del fallo de la Corte Suprema de Justicia; y a las  bancadas de la oposición que, dado el caso, se unan para derrotarla.
-          A la dirigencia del Partido LIBRE, que abandone su apoyo a la política reeleccionista del Partido Nacional y se sume a las demandas del PAC y del PL, contra el fallo de la Sala de los Constitucional.
-          A todas las organizaciones que se precien de democráticas o revolucionarias a constituir una Coordinadora Nacional de Lucha contra la Reelección que convoque a una gran Jornada Nacional de Lucha para derrotar las pretensiones reeleccionistas y exigir la Asamblea Nacional Constituyente Originaria.

Dado en la ciudad de Tegucigalpa, M.D.C. a los 27 días del mes de abril de 2015

Comité Ejecutivo del Partido Socialista de los Trabajadores (PST)