viernes, 18 de septiembre de 2015

CONSTRUYAMOS EL GRAN PARO NACIONAL



Domingo Godoy

¿Dónde estamos y para dónde vamos?

Por fin las direcciones del movimiento indignado se han encontrado y han iniciado un camino de unidad de acción. Las organizaciones han comprendido que estamos en un punto de inflexión de la lucha, hemos llegado al momento en que las vacilaciones pueden hacer la diferencia entre el triunfo y la victoria.

Felizmente, el mes de septiembre inició con un hecho inédito, la toma de la principal carretera del país a la altura de Villanueva, Cortés, por los trabajadores del ZIP Búfalo contra la nueva Ley del Seguro Social, y así sucesivamente también se dieron acciones en diferentes puntos de la Zona Norte y Centro.


La incorporación organizada de los trabajadores, es un ingrediente de enorme importancia y más su método de lucha, porque golpea directamente el bolsillo de los empresarios. Al gobierno no le importa la muerte de los trabajadores y sus familias en el Seguro Social, pero si le preocupa que los empresarios no reporten pérdidas, pues su función es salvaguardar los intereses de quienes financian sus campañas. Eso explica porqué el mismo día salió corriendo por Cadena Nacional a tratar de calmar las aguas, con la ayuda de la CGT.

A diario tenemos importantes acciones, pero estas se dan de forma aislada y carente de perspectiva. Es hora de unificar todas las luchas bajo un sólo programa y en una misma acción a nivel nacional. Esto no significa descartar otras manifestaciones, lo que decimos es que debemos organizar golpes fuertes, sincronizados, preparados con tiempo, acciones que realmente paralicen el país y afecte profundamente la movilidad del comercio, principalmente el flujo de mercancías al principal puerto del país.

El ejemplo del pueblo guatemalteco

El hermano pueblo de Guatemala nos ha dado tres lecciones que queremos resaltar. La primera es que al gobierno se le puede vencer, la segunda nos dice no basta con denunciar a los corruptos, es necesario meterlos a la cárcel empezando por el presidente y demás funcionarios coludidos con el latrocinio del erario público y la tercera lección es que la información precisa sobre los hechos, solo es decisiva cuando hay detrás un pueblo movilizado dispuesto a llegar a las últimas consecuencias, es decir, lo determinante para sacar del poder a estos delincuentes, es la movilización llevada a otro nivel.

Lo anterior deja claro que no podemos pensar en diálogos con nadie, ni en reducir el programa, por el contrario, es urgente ampliar y jerarquizar los temas y profundizar la lucha. Sólo así golpearemos como un solo puño y aumentaremos nuestra posibilidad de victoria.

Nuestro programa unitario para el Gran Paro Nacional

El problema no se limita al combate a la corrupción y a la impunidad, estos gobiernos deben caer porque sus acciones condenan a muerte a la población, entregan nuestros recursos al capital transnacional y están arrasando con los derechos de los trabajadores, mientras los criminalizan por sus legítimas luchas.

Urge definir un programa que unifique  y movilice, desde el Partido Socialista de Los Trabajadores PST consideramos que el Gran Paro Nacional debe levantar el siguiente Programa: 1. ¡Fuera JOH! 2. Juicio, castigo y confiscación de bienes para los responsables del robo al Seguro Social y demás instituciones públicas. 3. Derogación inmediata de la Ley Marco del Sistema de Protección Social 4. No a criminalización de la protesta social, en particular de los estudiantes, campesinos, mujeres y obreros 5. ¡Ley de Transformación Agraria, ya!

Con este programa no se pretende abarcar todo, pues los problemas de la sociedad hondureña no caben en cinco puntos, pero podemos a partir de ellos construir la unidad de los sectores que vienen sosteniendo las luchas más importantes en los últimos meses. Lo que no debemos hacer es convocar a una acción de esta envergadura por un solo punto. El programa debe unificar y al mismo tiempo dar una perspectiva más general, debe ser nuestra guía.

Por un espacios de coordinación de las luchas a nivel nacional


Finalmente, planteamos la necesidad de crear un espacio unitario a escala nacional, capaz de continuar este proceso de movilización conjunta, que funcione con democracia interna y busque la independencia política en la toma de decisiones. Esta es la herramienta que vendría a sellar la unidad del movimiento, pues, no basta con sacar acciones nacionales para unir las luchas, es preciso caminar juntos con paciencia y tolerancia, confiados en que la experiencia misma y las victorias nos fortalecerán. Definitivamente, no tenemos otro camino. Si no luchamos juntos nos liquidarán por separado.