martes, 19 de julio de 2016

Los chicos (as) ya nada tienen que perder: sólo la “U”

La lucha estudiantil universitaria es nacional
Reproducimos el texto: Los chicos (as) ya nada tienen que perder: sólo la “U”.

Por Carlos A. Lanza, militante Taller Pedagógico Paulo Freire

A los encapuchados de Lucem:
Desde un inicio la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), ha tenido una estrategia perversa para enfrentar el reclamo del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU). Primero se la “jugaron” al desgaste de la lucha; luego, cuando advirtieron que el movimiento lejos de debilitarse, se fortalecía, cerraron el período académico a la facultad de Odontología.
El objetivo de ese cierre era desarticular el movimiento por la vía del terror académico; cuando vieron que fue infructuoso cerrar el período académico de una sola facultad, decidieron cancelar el período académico a más de veinte carreras, pero nada de esto desmovilizó los estudiantes, estos se mantuvieron firmes; las autoridades de la UNAH, al ver que el terrorismo académico no sirvió para someter la voluntad estudiantil, lanzaron una ofensiva basada en el terror policial y militar, emulando al título de la novela de Ramón Amaya Amador, decidí llamar a esta ofensiva la “Operación Gorila” de la Rectora Julieta Castellanos. Esta operación consistió en la militarización del campus universitario, en la captura y criminalización de la lucha estudiantil. Lejos de bajar la guardia, los chicos (as) continúan luchando con creatividad, firmeza e inteligencia.
Ahora, las autoridades retornan al terrorismo académico cerrando definitivamente el Segundo Período Académico en toda la Universidad Central y Centros Regionales. Los estudiantes organizados en el MEU ya nada tienen que perder, sólo la “U”. Lo que está en juego en esta lucha no es la pérdida de uno o dos períodos académicos, sino la pérdida de la universidad como espacio público y autónomo; la consecuencia de esta pérdida será la bancarrota total de la ciencia y la cultura en la máxima casa de estudios en el país, los estudiantes lo saben y por eso se están jugando la vida y el futuro de todos en esta lucha.
El cierre definitivo del Segundo Período Académico lleva implícito un mensaje: que no les temblara la mano para cerrar el Tercer Periodo. La rectoría, a la par de una campaña mediática plagada de mentiras, busca que la masa estudiantil le dé la espalda a sus dirigentes ante el temor de perder otro período más. Está claro: para las autoridades los Periodos Académicos son rehenes para enfrentar a los estudiantes por la vía del chantaje; las ordenes de captura también forman parte de este chantaje: es inconcebible, es absolutamente inmoral que las autoridades académicas de la UNAH tengan como haz en el proceso de diálogo, la libertad de sus propios estudiantes, esta política represiva y desleal se sintetiza en esta fórmula vulgar: “si sueltan los edificios, los dejo libres, sino los sueltan, los meto presos”. Este acto, en sí mismo, retrata de cuerpo entero la naturaleza facistoide de estas autoridades.
Tengo a mis hijas en esta universidad, el cierre de este Segundo Periodo Académico es un duro golpe para el esfuerzo de ellas y también un duro golpe a la inversión económica que he realizado para enviarlas diariamente a la universidad, pero su lucha me ha hecho comprender la dimensión de lo que aquí está en juego y estoy decidido a soportar la perdida de cualquier período con tal de que esta universidad se salve.
Si es necesario cerrar esta universidad con tal de democratizarla y convertirla en la gran academia científica y cultural del pueblo hondureño, entonces que se cierre. No estoy siendo irresponsable en estas palabras. Sólo busco que se entienda la dimensión de esta lucha, busco que se entienda que estas autoridades han dejado ver que la perversidad y el ansia de poder no tienen límites y por esa misma razón, ya no pueden seguir dirigiendo esta universidad.
A los muchachos y muchachas del MEU les digo que han mostrado ser la verdadera luz de esta universidad por eso les llamo los “encapuchados de Lucem”, nunca en la historia de la universidad después de su autonomía en 1957, un movimiento estudiantil había sido dirigido con tanta inteligencia, audacia y organización. Adelante MEU Morazán los acompaña.

16 de julio de 2016.