jueves, 23 de marzo de 2017

“Berta vive” brilla en Guadalajara.


Katia Lara directora hondureña

Como ocurre cada año durante una semana del mes de marzo, del 10 al 17 acaba de realizarse la edición número 32 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), en Jalisco, México. El documental “Berta vive”, de la directora hondureña Katia Lara Pineda, acaparó una mención especial. 
El documental relata la lucha que llevó a cabo la compañera Berta Cáceres contra la instalación de una represa en el río Gualcarque y que acabó con su muerte, a manos de sicarios vinculados a la empresa Desarrollos Energéticos Sociedad Anónima (DESA) y de las Fuerzas Armadas. Este asesinato, ocurrido la madrugada del 2 de marzo de 2016, conmocionó a la sociedad hondureña y a diversas organizaciones del globo terráqueo, fundamentalmente ambientalistas, quienes aún siguen reclamando castigo a los responsables del crimen.

La vida y obra de Berta Cáceres resulta apasionante y es normal que Katia Lara se haya interesado en ella. En 1993, junto a Salvador Zúniga, fundan el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), hasta hoy una de las organizaciones más importantes del movimiento popular hondureño, y que desempeñó un papel de primera línea a lo interno de la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular (CNRP), una instancia de lucha unitaria que en más de una ocasión amenazó la continuidad burguesa del país. En el marco de esta experiencia, Berta Cáceres fue nombrada, previa consulta a las bases, candidata a Designada Presidencial en la Candidatura Independiente y Popular (CIP) que lideraba el sindicalista Carlos H. Reyes, junto a destacados compañeros como Maribel Hernández y Carlos Amaya. La CIP fue una candidatura para la lucha y cuyo programa enlistaba las mismas demandas de los sectores populares. Tras el golpe de Estado de 2009, Berta Cáceres se sumó de modo vehemente a las jornadas de lucha de resistencia. Se opuso a la firma del Acuerdo de Cartagena (2011) advirtiendo que ahí se fraguó la mayor traición contra el movimiento popular hondureño, al tiempo que condenó la conversión del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP)  a partido político. Sus últimos años de vida los construyó enfrentando al gobierno, a las empresas privadas y transnacionales, y su política de saqueo de la riqueza nacional.

Sin duda que serán necesarios muchos documentales para resumir la vida de Cáceres, pero pocos directores con la solvencia y capacidad de Katia Lara para retratarla en toda su grandeza. Lara es una de las profesionales que más aportes ha hecho a la producción audiovisual local. Egresó de la ENAP y estudió Comunicación en la UNAM de México, para recalar con los años en la Escuela de Cine de Eliseo Subiela de Argentina. Su pequeña empresa “Terco Producciones” dispone de una amplia filmografía entre la que destaca “Quien dijo miedo” (2010), “Margarita Murillo” (2015) y “Berta vive” (2016), el documental con el obtuvo una mención especial en el FICG.

Reciba Katia Lara del conjunto de la militancia del Partido Socialista de los Trabajadores nuestras mayores muestras de admiración y respeto por los logros alcanzados. Nuestra emoción por la obtención de esa mención especial en el 32º FICG es mayor incluso que la experimentada por cualquier hincha de futbol que ve ganar a su equipo ante un duro rival en alguna cancha lejana y hostil. 

No desesperemos Katia. Puede que la noticia de la mención especial no figure en la tapas de los periódicos locales y en la agenda de los noticieros. Ellos son los medios de comunicación de la burguesía y poco o nada entienden de arte y cultura. Ya llegará el día en que los artistas nacionales que triunfan en el extranjero serán recibidos con alegría en el aeropuerto como a los futbolistas.