miércoles, 29 de agosto de 2018

Unificar todas las demandas en una coordinadora nacional de lucha contra el continuismo


La crisis del régimen se acentúa cada vez con mayor claridad, planteando aún la posibilidad de su caída por la vía revolucionaria e insurreccional. Puesto que son muchos los sectores que han expresado su descontento contra el tirano servil al imperialismo yankee. Así lo expresaron los transportistas honestos que demandaron bajar los costos de la gasolina, los estudiantes universitarios y de secundaria que demandan la boleta estudiantil, los pueblos indígenas y campesinos que luchan contra el saqueo y explotación de los recursos naturales, y las mujeres que no se casan de denunciar la violencia y femicidios.



El PST propone que todos los sectores juntemos nuestras demandas bajo una estrategia de movilización nacional clasista y revolucionaria, es decir con independencia de las direcciones burguesas, tradicionales y traidoras en la perspectiva de construir una –Coordinadora Nacional de Lucha contra el Continuismo- ya que esto puede ser determinante en la caída del gobierno. De alguna manera las distintas resistencias han hecho retroceder al régimen provocando el encarcelamiento temporal de los diputados ladrones y los miembros del consejo de la judicatura de la CSJ también acusados por corrupción; el mismo “Gran diálogo nacional” de JOH se instaló con muchas dificultades, y solo por el respaldo de la ONU y los partidos que se hacen llamar de la oposición. Mientras LIBRE tantea si debe o no participar del diálogo del gobierno, llama a un diálogo con sus bases pero no a la movilización contra el dictador.

El caldo de cultivo del descontento popular son los planes neoliberales impuestos con dureza sobre las espaldas de la clase trabajadora y que manifiesta la actual etapa de semi-colonización bajo la que se abate el país. Prueba de ello es el nuevo acuerdo con el FMI que está por firmarse. La pobreza ha incrementado drásticamente siendo Honduras el país con más personas en condiciones de penuria superando a Haití, pero con los funcionarios públicos mejor pagados, mientras la privatización del sistema de salud avanza, luego del IHSS ahora le toca el turno al Hospital Escuela, entidad donde escasean los medicamentos del cuadro básico y mueren 35 personas cada día debido a la mala atención, mientras que la gasolina es cada vez más cara al igual que el valor del pasaje del transporte urbano e inter-urbano y la canasta básica de alimentos de igual manera la secretaría de finanzas anunció que no se aumentará el salario de los empleados públicos.

Por estas y otras razones la clase obrera y demás sectores explotados y oprimidos debemos unirnos para organizar la resistencia en las calles, alejados de cualquier expectativa de que existen soluciones en el congreso nacional u otras dependencias del Estado. Es momento de que los trabajadores, campesinos, estudiantes mujeres,  y otros; discutamos estratégicamente la necesidad de preparar un –gran paro nacional- que exija la caída de JOH, libertad para los presos políticos, incremento general de salarios, reducción del precio de los carburantes y de la canasta básica, alto a la privatización de las instituciones y servicios estatales y ruptura con todos los convenios con el imperialismo.