sábado, 13 de octubre de 2018

Caravana de inmigrantes hondureños hacia EE.UU: “No nos vamos porque queremos, nos expulsa la violencia y la pobreza”

Los más de dos mil hondureños que realizan una caravana hacia los EE.UU dejan al descubierto la falsedad de que «Honduras está cambiando» y que hay una «vida mejor»  golpeando con fuerza la cara del gobierno represivo y dictatorial de JOH; tan falso como su discurso en la ONU dónde alardeaba de un crecimiento y una estabilidad económica que no existe, y que por supuesto no se ve reflejada en un cambio en la calidad de vida de los hondureños, sino al contrario. 
La Caravana sale en una semana donde se anuncian duros ataques para la clase trabajadora como los incrementos en las tarifas de la energía eléctrica, la privatización definitiva de la ENEE, nuevas alzas en la gasolina, y nuevos cobros por placas vehiculares. No es casualidad que los miles de hondureños  -incluyendo niños y mujeres embarazadas- se desplacen cientos de kilómetros bajo el lema: “No nos vamos porque queremos, nos expulsa la violencia y la pobreza”. Deseando encontrar  en su éxodo americano las condiciones de empleo, educación y salud que se han vuelto un privilegio en nuestro país.

La cara del imperialismo y la fracasada alianza para la prosperidad 

La mayoría de los inmigrantes busca un asilo  en México y EE.UU, y se espera se unan más personas en su paso por Guatemala y México formando una caravana centroamericana mayor a la de abril pasado, dónde una madre hondureña junto con sus dos hijos fue la primera en pedir asilo. La caravana tuvo que enfrentar  la peor cara del imperialismo, soportando la intimidación de la guardia fronteriza enviada por Trump quien además ordenó  a la Secretaría de Estado de su país impedir el ingreso de inmigrantes a EE.UU lo que catalogó como una desgracia, y sus constantes amenazas a la cancelación definitiva del TPS para los hondureños y otros países de la región aprovechando cualquier oportunidad para destilar su xenofobia y discriminación hacia los inmigrantes.

Por otro lado muchas han sido las expectativas del crecimiento macroeconómico para los países del Triángulo Norte, un prometedor mejoramiento del tránsito de mercancías dejando la perspectiva de un crecimiento en las “cifras económicas”.  Lo que no nos dicen los gobiernos de la región es que las supuestas oportunidades que busca generar esta alianza sobre todo para los sectores más jóvenes es sólo la careta bajo la cual las burguesías y sus gobiernos serviles se llenan los bolsillos mientras siguen hundiendo a sus pueblos en hambre y  miseria. 

En cambio las políticas del imperialismo aplicadas por el gobierno de JOH, sólo han  colocado a Honduras como el país más pobre de la región, avalando además  enormes casos de corrupción que involucran a altos funcionarios de los partidos políticos como «el caso pandora» y el desfalco del IHSS donde los acusados salieron en libertad. 

El capitalismo y su crisis: los principales responsables 
 
No es extraño que se den estas situaciones dentro de la sociedad capitalista, las políticas de hambre y miseria de parte de los gobiernos obliga a grandes proporciones de la población a huir de sus países. En Oriente Medio a causa de los enfrentamientos bélicos ha habido más de 2 millones de desplazados hacia Europa, que atraviesan una odisea al intentar cruzar el mar en balsas. Algunos no logran su objetivo, misma situación viven muchos inmigrantes hondureños en su recorrido por México donde mueren a manos del crimen organizado y en ocasiones «la bestia» como se le conoce al tren que abordan, les ha cobrado el viaje mutilando alguna de sus extremidades y a veces hasta con la vida.

Las políticas económicas y sociales impulsadas por los gobiernos neoliberales a lo largo y ancho del globo terráqueo y en una terrible conjugación con la violencia que azota a los países «subdesarrollados» son los causantes de esta ola de migración que cada vez va en aumento. Los gobiernos pertenecientes a la Unión Europea y que han apoyado las guerras en Medio Oriente hoy sufren esas consecuencias, al tener a miles de migrantes en sus fronteras. Lo mismo pasa con el señor Trump, con su apoyo a Juan Orlando Hernández y a todas sus acciones contra el pueblo hondureño, hoy tiene que enfrentar a miles de migrantes hondureños que se atreven a cruzar la frontera en busca mejores condiciones, a pesar de toda la xenofobia y racismo que destila en sus discursos Donald Trump. 

El capitalismo está en crisis y la migración forzada es uno de los principales síntomas. Que los seres humanos migremos de un lugar a otro no es malo, pero sin duda que migrar por la situación de calamidad en la que nos encontramos no es bueno. El sistema está mal y urge que lo cambiemos por uno donde todos tengamos las mismas oportunidades de desarrollarnos. Llamamos a que las organizaciones del movimiento social y popular, estemos vigilantes al respeto de los derechos humanos para nuestros compatriotas que migran, la caravana se convierte en una nostálgica expresión de la lucha por derechos y mejores oportunidades.

¡Ningún ser humano es ilegal! ¡Reforma migratoria para el beneficio de los oprimidos y explotados! ¡Alto al sistema migratorio racista e inhumano! ¡No más dominio y explotación de EE.UU sobre nuestros pueblos!