miércoles, 20 de marzo de 2019

¿Qué significan las reformas electorales?


Con el fin de estabilizar la situación política de crisis que se generó posterior al fraude electoral de Noviembre 2017, el régimen, bajo el auspicio de la Embajada Americana, organizó desde inicios de 2018 las famosas mesas de diálogo que lograron sentar a algunos sectores de la ´Oposición burguesa´, en este caso, los sectores dirigidos por Salvador Nasralla y Luis Zelaya. Dichas mesas fueron una completa farsa que claramente lo único que buscaba era profundizar la desmovilización del pueblo.
Pero las mesas de diálogo no son el único método desmovilizador que usa JOH. El Congreso Nacional es el otro gran espacio que usa para pactar y desmovilizar, y aquí su gran aliado es el Partido Libre. Recientemente, el Partido Nacional contentó enormemente a la cúpula de Libre con unas reformas electorales que no resuelven para nada las necesidades más inmediatas de la clase trabajadora, y que lo único que hacen es llevar a la vía muerta de las elecciones el descontento popular.
Las supuestas reformas electorales, son al igual que el diálogo nacional, una herramienta de la burguesía para generar falsas expectativas de cambio en el sistema electoral y democrático en el país, que seguirá tutelado completamente por el oficialismo.

La dictadura está logrando integrar a su gobierno a los partidos de la oposición, en esta oportunidad, abriéndole a Libre y al melismo, las puertas de las nuevas instancias que regirán el sistema electoral sin que se cumpla por lo menos una de las principales exigencias del movimiento de masas como ser: la liberación de los presos políticos, la salida del gobierno fraudulento o el esclarecimiento y castigo en los casos donde mandos policiales y militares fueron responsables de reprimir y asesinar a manifestantes durante la insurrección. Ni siquiera la segunda vuelta electoral o el voto electrónico se establecen con estas reformas. Y aun así, la cúpula de Libre declara a estas reformas electorales como una ´victoria’ de su bancada en el Congreso. En palabras de Mel: ‘La consigna Fuera JOH ya es una victoria porque con estas reformas garantizamos que JOH saldrá de presidencial en 2022’.  La traición no puede ser mayor.
El temor de nuevos brotes de descontento y movilización es la mayor preocupación del régimen de JOH, pues sabe que el descontento popular es grande y ellos están sostenidos sobre frágiles cimientos. Por eso no tiene reparo en darle migajas a los partidos de oposición con tal estos le ayuden a profundizar la desmovilización. Además, la Embajada Gringa está respaldándolo fuertemente. Garrote y pactos es la política de JOH para lograr terminar su período en Casa Presidencial.
Pese a este escenario, el pueblo sigue luchando. Aunque de manera dispersa, no ha cesado su accionar en las calles. Hace falta que las organizaciones del movimiento obrero, social y popular, junto con los barrios populares, grandes artífices de la insurrección de 2017, coincidamos en generar un espacio independiente de coordinación y articulación para juntos enfrentar las embestidas que el régimen comete contra las necesidades más esenciales de los trabajadores, y lograr así, su caída.