viernes, 26 de abril de 2019

¡Unidad y lucha para defender la salud y educación de la clase trabajadora!

Por Comité Ejecutivo del PST

El régimen de JOH tiene entre ceja y ceja la desmantelación de los sistemas de salud y educación públicos. Este no es un deseo antojadizo del régimen, es más bien resultado de la presión que recibe de parte del Fondo Monetario Internacional, FMI, de visita estos días por el país, para reducir el número de empleados que tiene el sistema estatal. La lógica del FMI es privilegiar lo privado por encima de lo público, los servicios por sobre los derechos, y JOH está dispuesto a acoplarse a esta lógica porque sabe que tiene entre manos un país políticamente inestable por el desprecio del pueblo hacia él, y además  una abierta crisis económica que no levantará cabeza en lo inmediato. Para garantizar la continuidad del cachurequismo en el poder, JOH sabe que debe acceder al dinero que sólo el FMI le puede proporcionar, por eso está tan convencido de seguir sus recomendaciones, pese a que eso signifique confrontar a los sectores organizados de salud y educación. La lucha que tenemos enfrente puede definir la continuidad de la dictadura en el país, por eso resulta sumamente importante para la clase trabajadora afrontarla con todo el ímpetu posible.


La táctica que está utilizando el régimen en esta ocasión es declarar emergencia en los sectores de salud y educación del país, y amparados en esto, presentar una propuesta de ‘Reestructuración de los Sistemas Nacionales de Salud y Educación’ que buscan nombrar juntas interventoras no calificadas para la tarea, al estilo del Seguro Social, que dirijan los destinos de dos de los sectores más delicados para el pueblo hondureño, para sentar las bases de su futura privatización. Para proceder con la privatización, el gobierno sabe que debe derrotar a los trabajadores que se opondrán al proceso, y por eso incluyó un artículo que habilita a estas juntas interventoras a proceder con el despido masivo de todo sector opositor, para poner en sus puestos a activistas del Partido Nacional, destruyendo así la estabilidad laboral, una de las conquistas históricas del pueblo trabajador.

Ante este panorama, muchas personalidades y hasta diputados de ‘oposición’ han dicho que este proyecto de ley se puede detener en el Congreso Nacional, eliminándolo definitivamente o por lo menos pidiendo una re-discusión del mismo. La realidad demostró que esta confianza en el parlamento es irreal, porque pese al retiro de la propuesta por parte del Poder Ejecutivo, el Congreso, controlado también por los cachurecos, aprobó a matacaballos otro proyecto de ley igual de nocivo para los trabajadores de la salud y la educación. No importó el pataleo de algunas bancadas, el Congreso es pro dictadura y de allí nunca íbamos a conseguir nada.

Desde el Partido Socialista de los Trabajadores, PST, convencidos estamos que el camino para acabar con este proyecto de ley que vulnera la estabilidad laboral de miles de trabajadores de la salud y la educación es la lucha y la movilización popular permanente en las calles. Los trabajadores debemos confiar sólo en nuestras propias fuerzas para derrotar al gobierno, al FMI y a sus planes privatizadores. Por eso, necesitamos la mayor unidad entre quienes nos oponemos al gobierno y sus medidas. Para eso, planteamos la necesidad de conformar un gran Frente de Defensa de la Clase Trabajadora que organice a todos los sectores que han estado en las luchas, como lo son los pueblos de Choluteca y Guapinol, los trabajadores del INFOP, docentes, y del sector salud, el movimiento estudiantil y los pueblos indígenas, entre otros. Unidos todos estos sectores, podemos echar atrás las lesivas medidas del gobierno y poner los primeros ladrillos que permitan acabar con la dictadura.

¡Abajo la ley que privatiza la salud y educación del pueblo!
¡Movilización permanente para derrotar a la dictadura, al FMI y sus planes!
¡Por un Frente de Defensa de la Clase Trabajadora!