martes, 17 de marzo de 2020

Frente al COVID-19: Cuarentena nacional de 21 días y abastecimiento inmediato de todo el sistema de salud público


El miércoles 11 de marzo la Secretaría de Salud informó finalmente que el Coronavirus arribó al país. Ese día se confirmaban los primeros dos casos; el día siguiente en cadena nacional JOH informaba sobre el tercero de los mismos, los cuales al día que publicamos este texto ascienden a 8, incluida una bebé de solo 8 meses de edad.
Como era de esperarse ante la negligencia del régimen, Honduras se sumó al resto de países de la región que ya tienen casos confirmados como Costa Rica, Panamá, Guatemala y México. Hasta la fecha se reportan más de 181,500 casos positivos alrededor del mundo de los cuales el 3.9% ha fallecido, es decir, más de 7,000 personas. Ante esta situación, desde el Partido Socialista de los Trabajadores exigimos al régimen el suministro inmediato de todo el equipo y personal necesarios para encarar la pandemia y reforzar el sistema de salud a nivel nacional. Además, exigimos una protección real para todos los trabajadores y sus familias, quienes son los más vulnerables a contraer la enfermedad, para esto necesitamos se decrete una cuarentena nacional que se extienda durante los próximos 21 días, para garantizar la reducción de la curva de contagio y poder así salvar la mayor cantidad de vidas.

Primer conferencia de prensa de la Secretaría de Salud, dando a conocer los primeros dos casos en Honduras.               Fuente: Prensa Gráfica. 




El coronavirus, una epidemia más del capitalismo
El virus ha tenido un crecimiento exponencial acelerado durante las últimas semanas, llegando y esparciéndose por toda Latinoamérica en unos pocos días. Este crecimiento en los casos se debe a que el virus no necesita un intermediario (como el dengue que usa al mosquito) para transmitirse, sino que se transmite como resultado de la interacción entre humanos. Sabiendo esto desde que se aisló al virus en China, se sabe además el método para su control: la cuarentena y el aislamiento entre personas, esto como medida de prevención hasta desarrollar una vacuna contra la misma.
Evidentemente el procedimiento necesario para evitar su propagación mundial nunca se siguió porque al capitalismo nunca le ha interesado la integridad y la salud de los trabajadores, al contrario, en el marco de esta pandemia mundial pudimos observar la verdadera cara del capitalismo y sus gobiernos alrededor del mundo: una que está más interesada en las ganancias del gran capital que en salvaguardar la vida de los trabajadores. Los gobiernos y los patrones están dispuestos a “arriesgar” la vida de cualquier trabajador para que la producción no se pare y el dinero siga entrando a sus bolsillos. Por eso es que se cuentan por cientos de miles los casos en donde las empresas inescrupulosas obligaron a los trabajadores a seguirse presentando a los centros de trabajo en medio de la alerta roja, aumentando así, los casos positivos de contagios y por tanto las muertes de los trabajadores y sus familias.
Ante la intervención de los organismos científicos y sanitarios internacionales, y la confirmación de pandemia mundial por parte de los mismos, los gobiernos no han tenido otra opción más que declarar emergencia ante la obviedad de la situación y declarar cuarentena nacional. Estas medidas que claramente llegan demasiado tarde, han generado un descontento generalizado en las poblaciones porque terminan de evidenciar la negligencia de los gobiernos, además de destapar las deficiencias de los sistemas de salud públicos, incluso la de países avanzados, los cuales se han visto colapsados por el gran número de casos. Italia, que cuenta con un registro de 7.7% de mortalidad, determinó dejar a las personas de la tercera edad (las más vulnerables) sin atención para enfocar sus recursos en las personas que ‘se pueden salvar’. Si esto pasa en los países avanzados, no queremos ni imaginarnos lo que pasará en los países del ‘tercer mundo’, como Honduras, de seguirse presentando la tendencia.


Varios viajeros sospechosos de estar contagiados del virus son transferidos a un hospital en Jiquilisco, El Salvador.               Fuente: elperiodico.com.gt

Honduras: la narcodictadura el peor virus del país
Como no podría ser de otra forma, en Honduras la narcodictudura está tomando ventaja de la pandemia mundial para seguir posando sus tentáculos sobre los recursos del Estado. Todo comenzó el pasado 19 de febrero cuando se reportó la primera sospecha de Coronavirus en el país: una hondureña que había estado de viaje en Taiwán. Pese a demostrarse rápidamente ser una falsa alarma y tratarse solo de una fiebre, el Congreso Nacional tomó ventaja del hecho y aprobó un recorte de 100 millones de lempiras al presupuesto de salud, que luego fueron reasignados a la Secretaría de Seguridad, para usarse en la preparación del sistema sanitario ante la inminente llegada del virus, cosa que como veremos más adelante, jamás sucedió.

Veintiún días luego de ese primer desembolso, el 11 de marzo, se confirmaron los primeros dos casos de Coronavirus en el país. Y en el mismo momento que el gobierno anunciaba al tercer infectado, el Congreso Nacional se reunía, en esta ocasión, para aprobar la ‘Ley Especial de Aceleración Económica y Protección Social Frente a los Efectos del Coronavirus’ que contempla el desembolso de 420 millones de dólares (10,300 millones de lempiras) que serán manejados directamente por el Poder Ejecutivo, es decir, JOH y su círculo cercano. La cereza del pastel fueron los 24 millones de lempiras que el BCIE destinó para el régimen de JOH por declarar estado de emergencia (cosa que JOH hizo solo horas después que el BCIE anunció que desembolsaría ese dinero a todos los gobiernos que se declararan en emergencia).

Estamos hablando de cantidades de dinero que son exorbitantes para un país en el que su población permanece en estado de calamidad perpetua. Mientras JOH y sus secuaces hablan que esos dineros se usarán inmediatamente para enfrentar la crisis del coronavirus y la construcción de 94 hospitales en el plazo de un año, el entero de la población sabe que eso no será así. El régimen cachureco se ha mostrado incapaz de construir un tan solo hospital en los más de 10 años que tienen en el poder, peor para creerles que construirán casi 100 en menos de un año.
Y es que los cachurecos no sólo han demostrado ser ineficientes en el manejo del sistema sanitario, es que estos se han erigido como los principales enemigos del sistema de salud del pueblo hondureño. JOH y sus secuaces desfalcaron el Instituto Hondureño de Seguridad Social, robándole a sus arcas más de 7,500 millones de lempiras, que resultaron en la muerte directa de más de 3,300 compatriotas que fallecieron en los pasillos de los hospitales esperando una atención médica que era imposible brindar por la precariedad de los mismos. Más recientemente el Colegio de Médicos de Honduras, en la figura de la doctora Suyapa Figueroa, dio a conocer que el 49% del presupuesto destinado al sistema de salud termina siendo robado por el mismo gobierno. Es decir, por cada 100 lempiras que se destinan al sistema de salud, 50 de estos lempiras terminan en el bolsillo de algún activista del Partido Nacional.
Incluso los cachurecos más abnegados que en la actual situación quisieran, aunque sea, darle el beneficio duda al gobierno, tienen el impedimento que la realidad no les permite ni siquiera hacer eso. Es claro que con los fondos que se acaba de adjudicar la presidencia de la República, JOH no está haciendo, y ni siquiera está pensando en hacer, algo significativo para salvaguardar la salud y la vida del pueblo hondureño.

Muestra de ello es que, desde antes de presentarse los primeros casos positivos, decenas de médicos y enfermeras denunciaba la falta de insumos en todos los hospitales, y declaraban no estar ni siquiera medio preparados para afrontar la crisis. Ya con la epidemia instalada en el país, los médicos en servicio social anunciaron su retiro de los hospitales pues no contaban con los materiales para enfrentar la enfermedad, y denunciaron que ni siquiera tenían mascarillas para evitar enfermarse ellos mismos. Esa misma noche la realidad del sistema sanitario quedaba al descubierto cuando en el programa de entrevistas ‘30/30’, la infectóloga y ex ministra de salud, la doctora Elsa Palau, informaba en vivo que, entre hospitales públicos y privados, el país no cuenta ni con 100 respirados artificiales ni con los técnicos para manejarlos, y que por tanto eso significaba que ‘si llegaban 230 personas infectadas a nuestros hospitales, ni modo, 130 de ellas se iban a morir’. Y mientras este caos imperaba en todos los hospitales del país, el Partido Nacional repartía muy plácidamente entre las instituciones del estado gel de mano y mascarillas marcadas con la bandera de su partido.

Sabiendo lo desmantelado que está el sistema salud a nivel nacional y conociendo el modus operandi del narco gobierno de JOH, es posible pensar que Honduras tengan enfrente la mayor crisis sanitaria de su historia. La Organización Panamericana de la Salud, OPS, conociendo estos escenarios proyectó que en Honduras existe la posibilidad que sólo entre Tegucigalpa y el departamento de Cortés se puedan llegar a registrar entre 7.905 y 12.749 casos positivos. Casos de los cuales el 81% presentaría casos leves, el 14% casos severos, el 5% casos críticos y el 2.3% podrían llegar a ser letales, es decir, 182 muertos en el mejor de los escenarios.

Juan Orlando Hernández en cadena nacional desde la llegada de los casos  a Honduras

Empresas y el gobierno atentan contra la vida de los trabajadores y sus familias
En el Partido Socialista de los Trabajadores somos enfáticos en afirmar que el gobierno no está interesado en lo más mínimo en combatir la crisis del Coronavirus ni en preservar la vida de los hondureños. La narcodictadura de JOH nos ha demostrado en un sinnúmero de ocasiones que no le interesa la vida humana, por eso nos mata todos los días de las más diversas maneras: asesinándonos en represiones y masacres, matándonos de hambre ante el desempleo y la pobreza, por medio de los cada vez más horrendos e impunes feminicidios, o ya sea solo dejándonos sucumbir enfermos ante el destartalado sistema de salud. Y es que JOH ve al Coronavirus como una vía para deshacerse de ancianos y personas con enfermedades degenerativas (las más vulnerables ante el virus), a las cuales el régimen y los empresarios las ven como ‘improductivas’ y por tanto las considera como una carga para el país. Una verdadera limpieza social al mejor estilo del fascismo alemán.

Trabajodores de la Maquila Zip Calpules en San Pedro Sula,  protestan en contra de las condiciones de insalubridad además obligarlos a trabajar después de decretar alerta roja y cuarentena nacional. Fuente: Imagen Teleprogreso Honduras

Y, por si fuera poco, aprovechando el caos, la incertidumbre y la desesperación del pueblo hondureño, el régimen decretó un toque de queda que restringe muchas de nuestras garantías constitucionales, las cuales le dan paso libre a la dictadura y a sus aparatos represivos de detenernos sin delito previo y allanar nuestros hogares en cualquier momento y sin requisitos, además se restringe nuestra libre emisión del pensamiento, la libertad de asociación y por supuesto, la libre circulación. Es decir, el régimen está instalando un estado de excepción que podrían aprovechar para deshacerse de quienes luchan contra la dictadura de una vez por todas, como ya lo han hecho en otros escenarios parecidos.
Por tanto, es claramente obvio que la verdadera intención del régimen no es combatir el virus, sino, aprovecharse de la pandemia mundial para robarse los miles de millones de lempiras que están siendo aprobados para combatir la crisis, todo esto para volver a hacer exactamente lo mismo que hizo en su momento con los 7,500 millones que se robó del IHSS: usarlos en la próxima campaña electoral, para hacer otro descomunal fraude y garantizar así la continuidad de la narcodictadura cachureca en el país.

Por el otro lado, los empresarios del país no actúan de una manera muy diferente a la del régimen: pese a la alerta roja decretada por el gobierno el domingo 15 de marzo, la mayoría de las empresas obligaron a los trabajadores a presentarse a las labores de manera cotidiana el día siguiente, poniendo en riesgo así sus vidas y las de sus familias. Esto desató el descontento popular que quedó plasmado en diversas acciones, como las realizadas por los trabajadores de las maquilas de la zona norte que realizaron huelgas de brazos caídos para obligar a los patrones a cancelar las operaciones hasta nuevo aviso.
Otros empresarios buscando afectar los derechos de los trabajadores suspendieron labores este pasado lunes, pero a cuestas de ‘vacaciones adelantadas’ a todos sus empleados, cuando la ley contempla claramente que las empresas no pueden obligar vacaciones, y mucho menos pueden dar vacaciones cuando se cancelan labores por situaciones de fuerza mayor, como la actual. Además, es de destacar como los empresarios se aprovechan del pánico que generan situaciones como estas, como el caso del dueño de Ferretería La Mundial, Kenny Yuja, que dijo sin ningún tipo de pena que ellos sí han aumentado los precios de las mascarillas porque saben que están escasas y la gente paga el precio que ellos estipulen. Hasta llegó a burlarse diciendo que la SAR sabía del aumento de precios y no les decían nada.
Esta actuación del empresariado bajo la vista y paciencia del régimen de JOH sigue la misma lógica que el COHEP dejó plasmado en el comunicado que emitió el 14 de marzo donde decía que la crisis por Coronavirus no era tan grave y no implicaba suspensión de labores. Esto nos deja claro que tanto a la dictadura como a los patrones no les interesa para nada nuestras vidas ni nuestra salud, porque a ellos solo les interesan sus ganancias. Ante esto, los trabajadores debemos organizar la mayor unidad posible y poner nuestra seguridad y la de nuestras familias por encima de cualquier interés mezquino de parte de los patrones. Por eso desde el Partido Socialista de los Trabajadores exigimos se tomen las siguientes medidas para evitar las muertes en nuestro país a causa de la crisis de Coronavirus:

1.      Cuarentena remunerada por los próximos 21 días para todos los trabajadores públicos y privados de áreas no esenciales para combatir la pandemia.
2.      Entrega inmediata del bono 10,000 para todos los trabajadores desempleados y a todos aquellos que viven de su trabajo diario, quienes no van a poder tener ingresos debido a la cuarentena.
3.      Contratación inmediata en el sistema de salud público de todos los trabajadores especializados en salud que se encuentran hoy día desempleados.
4.      Que sean los trabajadores de la salud quienes de manera democrática definan el uso y distribución de todos los recursos que se están destinando a la crisis. Que la dictadura no se siga robando el dinero del pueblo hondureño, y que sean los trabajadores quienes organicen las compras de toda la maquinaria e insumos necesarios para combatir la crisis.
5.      Confiscación inmediata de materiales sanitarios, insumos y máquinas a todos los grandes negocios, farmacias y hospitales privados del país. Fortalecimiento inmediato del sistema de salud público para salvar la vida de los más vulnerables. Además, así evitaremos que más burgueses se sigan enriqueciendo a causa de la especulación de precios.
6.      Condonación económica de todos los servicios públicos y privados, así como de todo tipo de préstamos bancarios hasta que la situación vuelva a la normalidad. Ningún trabajador quedándose sin energía, agua, internet o dinero durante la pandemia.
7.      No al pago de la deuda externa, la cual se lleva más de la mitad del presupuesto nacional, como una medida para poder aumentar el presupuesto destinado al sistema de salud.
8.      No al pago de salarios durante los próximos 3 meses de todos los empleados estatales que ganen más de 50,000 lempiras al mes, esto incluye a todos los diputados titulares y suplentes, así como todos los ministros y viceministros. Que el dinero de los grandes burócratas del país se use para salvaguardar la vida del pueblo trabajador.
9.      No a la suspensión de las garantías constitucionales en el país durante el toque de queda. La dictadura quiere aprovecharse de la situación para perseguir, incriminar y asesinar a todo aquel que se le oponga.
10.   Prisión inmediata y confiscación de todos los recursos y bienes de las personas que participaron en el desfalco del IHSS. Que todos esos fondos se usen de manera inmediata para recuperar el sistema de salud a nivel nacional.
11.   Salida inmediata de la narcodictadura de JOH, principal responsable de cualquier persona que pierda la vida durante esta pandemia. Ni un día más con un presidente que solo es bueno traficando droga y robando dinero del pueblo.

Comité Ejecutivo del Partido Socialista de los Trabajadores
 17 de Marzo del 2020